Atención: una nueva forma de estafa digital afectó a vecinos de la región
En los últimos días, varios vecinos de Cipolletti recibieron un correo electrónico supuestamente emitido por la AFIP – la antigua Administración Federal de Ingresos Públicos -, intimando al pago de una multa por una infracción. Y un archivo adjunto para descargar, en formato PDF, en el que supuestamente constaría el formulario de pago.
Leé también: Le hackearon el celular y le desvalijaron la cuenta
En esta oportunidad, los que recibieron ese mensaje no cayeron en la artimaña: ese archivo es en realidad un “troyano” denominado “Grandoreiro”, originado en Brasil y que se ha expandido con alcance internacional. Fue diseñado para ingresar en las cuentas bancarias del afectado, sortear las medidas de seguridad y vaciarlas, realizando operaciones muy difíciles de seguir.
Una comerciante de la ciudad recibió el archivo y le pareció sospechoso que llegara a nombre de “AFIP”, una denominación que fue reemplazada por el actual gobierno nacional. Ahora se llama “ARCA”, Agencia de Recaudación y Control Aduanero; aunque como el sitio web del organismo sigue operando como antes (www.afip.gob.ar), puede llamar a confusión.
Los especialistas en ciberseguridad ya han realizado varias campañas para tratar de encontrar a los responsables, con escasos resultados. Los creadores de “Grandoreiro” han diversificado su forma de accionar de forma notable: comenzaron “infectando” computadores a través de pendrives o memorias, con archivos o aplicaciones que se descargaban desde la web, hasta el uso actual de correos personalizados enviados desde cuentas falsas de organismos oficiales.
El mensaje que le está llegando a vecinos de la región: en el adjunto viene el "troyano" diseñado para vaciar cuentas bancarias. Foto: gentileza.
Creado hace unos 10 años, el malware siguió desarrollándose con nuevas funciones para sortear los nuevos controles y poder “comunicarse” entre la computadora atacada y la organización criminal involucrada.
El consejo de los cuerpos de ciberseguridad es ser muy criterioso a la hora de trabajar en las computadoras personales: no descargar cualquier archivo que nos llegue, especialmente si son desconocidos; y chequear previamente la seriedad del mensaje.
En este caso, la comerciante cipoleña logró advertir la contradicción en la denominación, buscó información en las redes y evitó descargar un archivo que le podría haber vaciado la cuenta.