Fausti necesita una cirugía urgente: una mamá pide ayuda para conseguir un insumo clave
La historia de Fausti, un pequeño de Cipolletti que desde los tres meses transita un complejo cuadro de salud, volvió a poner en evidencia las demoras del sistema y las barreras que enfrentan muchas familias para acceder a insumos médicos específicos. Su mamá, Laura Figueroa, decidió visibilizar la situación y pedir ayuda a la comunidad para avanzar con una intervención quirúrgica urgente.
“Mi hijo necesita un distractor para su mandíbula. Él tiene la mandíbula retraída y ese elemento es esencial para que el hueso crezca de manera correcta”, explicó. Fausti presenta afectado todo su lado izquierdo y también requiere la apertura del canal auditivo, ya que aún no cuenta con el orificio que le permita escuchar adecuadamente.
La operación es compleja y el proceso incluye varios pasos. Sin embargo, desde junio Laura no ha obtenido respuestas concretas por parte de auditoría médica, pese a que el pedido fue presentado hace cinco meses. “Siempre me dicen que hay que esperar, pero mi hijo ya está teniendo episodios de apnea del sueño. Se queda sin aire, no respira por minutos y tengo que moverlo para que vuelva en sí”, relató con angustia.
Las noches son largas y el descanso es casi nulo: “Él no duerme bien y en el día no rinde. Yo tampoco duermo, porque tengo miedo de que se me pase de largo”. Fausti asiste a estimulación temprana desde bebé y el avance logrado en estos años podría verse comprometido si no se interviene a tiempo. “A medida que crezca, sus dientes van a salir y la mandíbula seguirá pequeña. Su rostro puede deformarse y todo el progreso retroceder”.
Lorena también se encuentra con otra dificultad: la falta de proveedores. “Consulté en todas las casas ortopédicas de Cipolletti y Neuquén, pero no trabajan este tipo de elementos”. Tras buscar alternativas, consiguió un presupuesto en Buenos Aires: el distractor cuesta alrededor de 20 millones de pesos, cifra que probablemente ya haya aumentado y que está completamente fuera del alcance familiar.
“Voy a seguir golpeando puertas. Quiero que mi hijo tenga una vida saludable, que pueda entrar al jardín el año que viene y que su vocabulario siga desarrollándose. Si alguien puede ayudarnos, económicamente o compartiendo nuestra historia, será bienvenido”, expresó.
Quienes deseen colaborar o contactarse con la familia pueden hacerlo a través de las redes sociales. Lorena se encuentra como Lau Figueroa en sus plataformas. “Mi intención es que esto se viralice para que alguna casa o institución pueda cotizar y ayudarnos. Solo pido que se pongan la mano en el corazón por Fausti”, concluyó.