Amparo y Ernesto, las promesas paralímpicas de Cipolletti que buscan fondos para "brillar"
Amparo y Ernesto son mucho más que nadadores; son el orgullo del Club Cipolletti y dos grandes promesas de la natación adaptada. Ambos jóvenes, con síndrome de Down, han sido invitados por el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD) para participar en un importante torneo en Buenos Aires, una instancia crucial que podría abrirles las puertas a un campeonato mundial. Esta participación, que subraya la importancia del deporte inclusivo, depende ahora de la solidaridad de la comunidad para cubrir los costos de viaje.
Amparo, quien ha estado en el agua "desde que tenía cinco o cuatro años", dedica su vida a la disciplina. "Sí, me dedico a esto, sí, sí. Diez días a la semana", contó Amparo. Ella no solo aspira a ganar, sino a "representar a Cipolletti, al club, todo". Con más de diez años de trayectoria, su compromiso es inquebrantable.
Ernesto también comparte el rigor del entrenamiento, aunque con una rutina algo distinta que incluye un merecido disfrute: "Yo nado todos dos días. Sí, me encanta". Al igual que Amparo, se prepara para competir en varias disciplinas, con el firme objetivo de ir "a ganar".
Ambos nadadores han demostrado una enorme capacidad, motivados por su profesor, Marcelo Ruiz Díaz, a quien las familias agradecen enormemente: "Él es el que nos abre continuamente y pone todas las fichas, tanto en Amparo como en Ernesto, porque sabe que realmente tienen la capacidad y las energías y, bueno, todo lo que se pide para ser un buen nadador."
La Travesía de la Solidaridad
A pesar del talento y la dedicación de los atletas, la logística del viaje se convierte en el mayor obstáculo. Como en muchos torneos, la participación se realiza "a pulmón". La madre de Amparo explicó la situación:
"Nos está haciendo un poco cuesta arriba porque están muy caros los pasajes, porque las definiciones de los torneos se dan con poco tiempo de anticipación... El avión lo descartamos, obviamente, pues está carísimo, entonces, vamos por el colectivo."
El gasto es significativo, especialmente porque el viaje coincide con un fin de semana largo. Cada familia debe afrontar cerca de seiscientos mil pesos en pasajes de colectivo (ida y vuelta). Para la familia de Amparo, que tiene cuatro hijos, el impacto es aún mayor.
El viaje está programado para este jueves, con la competencia el sábado a la mañana. Si bien consiguieron alojamiento muy económico en una casa de retiro gracias a un profesor y la comida se puede solucionar, la prioridad urgente es recaudar fondos para los pasajes.
Este torneo no es solo una competencia más; es una "instancia muy importante" para evaluar su nivel con miras a una clasificación mundial. "Hacemos todo el esfuerzo porque sabemos que a ella le gusta, que es muy importante para su formación y para el futuro", aseguró la familia. Quienes quieran ayudar lo pueden hacer comunicándose con Isabel Martinez, vice presidenta segunda del Club Cipolletti en las instalaciones de la institución.