2025-12-10

Lenguaje claro: qué pasa cuando un jurado no comprende las instrucciones del juez

El STJ realiza talleres de capacitación en “lenguaje claro” para jueces, fiscales y defensores.

El juicio por jurados es una instancia bastante novedosa en la provincia. Su aplicación comenzó en marzo de 2019 y a medida que aparecen casos concretos, se analizan las modificaciones que se pueden realizar. El nuevo sistema implicó un cambio profundo en las estrategias de la acusación y las defensas. Y aparecen recursos destinados a generar un impacto sobre los integrantes del jurado, como el uso de filmaciones y power point.

 

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Hay un cambio grande entre un juicio con jueces técnicos y otro con jurados. En el primero, se trata de impactar con las citas de juristas y doctrina que puedan consolidar una postura. En el segundo, eso ya no ocurre y se trabaja en las repeticiones que puedan generar una imagen. O, un recurso muy usual entre los defensores, tratar de buscar una “empatía” con el imputado.

El ”coaching” de una entrevista dejó de ser patrimonio de la dirigencia política; un acusado sabe que puede jugarse su destino a partir de la emoción que pueda despertar entre los integrantes del jurado. Doce personas que deberán definir después si es culpable o inocente.

Pero hay otro tema importante, que había quedado en un segundo plano: las instrucciones que el juez técnico da a los integrantes del jurado antes de retirarse a deliberar. El juez, que debe garantizar la transparencia y el desarrollo del juicio, es el mediador entre el sistema judicial y el jurado. Por lo general, personas que no necesitan tener una preparación jurídica pero que entienden la importancia de representar a la sociedad en el hecho.

 

Un momento del juicio por la muerte de Jorge Gatica. La sargento Henríquez explica su participación en el hecho. Foto: archivo.

 

Pero el juez suele tener un problema: demasiados años de ejercicio de la profesión – que puede ser en el sector privado o dentro del Poder Judicial -, una vida de trabajo dentro de la institución, la habitualidad de compartir discusiones y pareceres “entre pares”. Que no es el caso de los integrantes del jurado. Y una formulación de instrucciones desacertada puede llevar al fracaso de un juicio.

En Río Negro ocurrió en dos oportunidades: en el juicio por el homicidio de Beimar Llanos Condorí, ocurrido en General Conesa, cuando el jurado no pudo arribar a una conclusión. Y en el caso de los tormentos seguido de muerte del preso Jorge Gatica, en Cipolletti. En ambos casos, el Tribunal de Impugnación aseguró que una errónea formulación de las instrucciones llevó a equívocos en las decisiones adoptadas por el jurado.

 

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El Superior Tribunal de Justicia tomó nota de esas falencias y desde la Escuela de Capacitación Judicial se organizó un taller sobre "Reglas de admisibilidad de evidencia e Instrucciones al Jurado".

La iniciativa, que comenzó a desarrollarse el año pasado, busca una política activa de formación en lenguaje claro en el fuero penal.  Comenzó con talleres para todos los jueces penales de la provincia y se extendió al Ministerio Público Fiscal, al Ministerio Público de la Defensa y a los colegios de abogados.

El objetivo central de esta política es asegurar que todas las personas que participan en los procesos judiciales, en especial los jurados populares, comprendan con claridad los cargos, las instrucciones y las decisiones adoptadas durante el juicio.

 

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