TESTIMONIO
Luciana Salazar habló de los síntomas que sufrió por su guerra con Martín Redrado
La famosa modelo argentina Luciana Salazar ha optado por ofrecer una mirada íntima sobre las repercusiones emocionales y físicas que ha enfrentado debido a su prolongado conflicto con el economista Martín Redrado. Esta polémica, que en un principio parecía estar confinada al ámbito económico, ha escalado hasta afectar de manera significativa su bienestar integral.
La reciente audiencia judicial, relacionada con la manutención de Matilda, su hija, no llegó a buen término, manteniendo vivas las fricciones del pasado. A través de un diálogo sincero con el programa televisivo Puro Show, Luciana decidió compartir lo que ha mantenido oculto hasta ahora: las secuelas que la controversia ha dejado en su vida. Luciana afirmó que esperaba que la audiencia no concluyera en un acuerdo. "Sabía que no llegaríamos a un consenso. Perdimos un mes entero debido a la feria judicial. Ellos llegaron con 'propuesta cero', ni siquiera repitieron una de las ofertas anteriores, y el juez les otorgó un mes adicional para replantear su propuesta", explicó abiertamente.
Lo que más inquieta a la modelo es el cambio gradual en el discurso de Redrado, adaptándose a las pruebas que han emergido. "Primero negó haber firmado, luego afirmó que lo hizo bajo presión. La situación es vergonzosa", expresó con enfado. Luciana ha cortado toda comunicación con su ex pareja, a través del bloqueo en sus redes y modos de contacto, para proteger su espacio personal.
De acuerdo con Salazar, estas idas y vueltas constantes han dejado una huella en su estabilidad mental. Los momentos de ansiedad y angustia se transformaron en síntomas físicos que requirieron atención médica profesional. El desgaste emocional ha sido considerable y su salud no ha quedado indemne.\n\nLas acusaciones de Luciana adquieren un tono aún más serio cuando menciona a su hija en el relato: “Es un comportamiento cínico, sobre todo porque está involucrando a una menor. Esto cruza la barrera del cinismo para convertirse en crueldad pura”. Ella argumenta que los impactos sobre Matilda han sido tanto psicológicos como económicos, dejando una marca emocional imborrable.
Aunque Luciana Salazar desea poner un punto final a este doloroso capítulo, las complicaciones legales persisten en traer recuerdos no deseados al primer plano. Los conflictos, según menciona, han calado más profundo de lo que cualquier documento judicial pueda reflejar, impactando su vida cotidiana de maneras inesperadas y difíciles de controlar.