Diez años sin respuestas: la familia de Emilia Vera sigue reclamando justicia
A una década de la desaparición de Emilia Vera, la causa continúa sin avances concretos y permanece archivada. La joven cipoleña fue vista por última vez el 16 de enero de 2016 y, desde entonces, su familia sostiene un reclamo que el tiempo no logró apagar.
Este viernes se cumplieron diez años desde que Emilia, de 31 años, salió de su casa del barrio Del Trabajo en bicicleta y nunca regresó. A pesar de los rastrillajes y las primeras medidas judiciales, la investigación no logró establecer qué ocurrió con ella ni dar con su paradero.
El único indicio surgió dos meses después de la desaparición, cuando un llamado anónimo alertó sobre la presencia de prendas de vestir halladas en una zona de chacras de la región. Según quienes investigaban, la ropa presentaba manchas de comida y olor a humo, como si hubiera sido utilizada durante un período prolongado. Ese hallazgo marcó el último movimiento relevante en el expediente, que con el paso del tiempo terminó archivado.
Graciela, hermana de Emilia, reiteró en más de una oportunidad su convicción de que la joven fue secuestrada en cercanías del lugar donde aparecieron las prendas. “Mi hermana fue madre soltera a los 15 años. Trabajaba como empleada doméstica y había comenzado un curso de electricista porque soñaba con tener su casa propia. Era una mujer con proyectos, con ganas de salir adelante”, recordó.
En diálogo con LU19, Romina Iraira, integrante de la Asamblea Ni Una Menos Cipolletti, expresó la indignación que se renueva año tras año ante la falta de respuestas. “Todos los años me aparece la fecha en redes sociales y uno se pregunta cómo puede ser que en todo este tiempo no haya absolutamente nada, ni movimiento por parte de la Justicia o la Policía”, sostuvo.
Iraira recordó que Emilia es “una mujer más de tantas que no sabemos qué ha pasado con ella” y comparó su caso con otras desapariciones recientes en la región. “El ejemplo más cercano es el de Luciana Muñoz en Neuquén, una causa que terminó archivada porque no hubo más información. Eso genera mucha impotencia”, señaló.
Sobre la investigación, explicó que siempre se habló de dos posibles líneas: una vinculada a una amiga con la que Emilia se iba a encontrar en Neuquén el día de su desaparición, y otra relacionada con mensajes que había enviado a su hermana, donde manifestaba cansancio por la situación personal que atravesaba. Sin embargo, remarcó que la familia siempre sostuvo que ese agotamiento no implicaba que Emilia se hubiera ido por voluntad propia. “La hermana sigue sosteniendo que ella no se fue por sus propios medios”, afirmó.