Ola de calor y consumo récord: Aguas Rionegrinas trabaja al límite para sostener el servicio en Cipolletti
En medio de una de las semanas más calurosas del verano, Aguas Rionegrinas despliega un operativo intenso para garantizar el suministro de agua potable en Cipolletti. Así lo explicó Luis Flores, referente del organismo en la ciudad, quien detalló que desde el lunes todo el personal trabaja de manera sostenida para responder a una demanda que se disparó por las altas temperaturas.
“Estamos funcionando prácticamente las 24 horas. La planta principal tiene sus tres bombas trabajando a full, los filtros también, y reorganizamos los horarios de lavado para no interrumpir el servicio en los momentos de mayor consumo”, señaló Flores. Actualmente, la planta opera unas 23 horas diarias y solo se detiene brevemente durante la madrugada para el mantenimiento indispensable.
Además de la producción de agua, las cuadrillas realizan reparaciones constantes por pérdidas en la vía pública y controles electromecánicos para evitar fallas en las bombas. Este trabajo permitió mejorar la presión en sectores como el barrio Manzanar, mientras que las zonas más alejadas —como Santa Elena y el área de la Unidad Carcelaria— presentaron mayores complicaciones, aunque comenzaron a normalizarse.
Uno de los factores que más impactó en el servicio fueron las interrupciones del suministro eléctrico, ajenas a la empresa. “Cuando se corta la luz cerca de la planta o de la toma del río, las bombas se detienen y eso nos obliga a parar la planta. Recuperar el sistema después de una o dos horas sin producción, con este calor, lleva mucho tiempo”, explicó.
A esto se sumó la limpieza de los canales principales realizada por el DPA y el consorcio de riego, una tarea necesaria pero que genera alta turbidez en el agua cruda. Esa situación obliga a detener filtros por lapsos prolongados, afectando la presión, especialmente en horarios críticos entre las 15 y las 20.
Flores también apuntó a un problema recurrente: el uso de bombas domiciliarias conectadas directamente a la red. “En estos días el consumo se dispara y hemos detectado muchos vecinos que usan bombas. Eso hace que una casa tenga agua, pero perjudica a dos o tres alrededor”, advirtió. Desde Aguas Rionegrinas aclararon que no cuentan con poder de policía para controlar estas prácticas ni para aplicar sanciones, lo que limita las acciones correctivas.
En ese sentido, el referente destacó la necesidad de avanzar en regulaciones y en obras estructurales. Recordó que el gobernador anunció inversiones vinculadas al plan director de agua, que permitirán acompañar el crecimiento de la ciudad y mejorar la distribución tanto al norte como al sur de Cipolletti. “Hoy el sistema está trabajando al cien por ciento de su capacidad, incluso con mayor exigencia que el verano pasado. Con las obras, el próximo verano podría ser diferente”, aseguró.
Mientras tanto, desde la empresa agradecieron la paciencia de los vecinos y remarcaron que no hay cortes programados. Ante cualquier inconveniente, aseguraron que la comunicación con la comunidad es constante y que el objetivo sigue siendo el mismo: sostener el servicio en condiciones extremas y garantizar, al menos, que el agua llegue a cada hogar.