Encuentran una “yarará ñata" en la región: qué cuidados hay que tener
La aparición de ejemplares de yararás en la región produjo una relativa alarma entre quienes realizan caminatas o excursiones de ciclismo por la zona de bardas. Un camionero murió al ser picado en Cutral Co; un joven tuvo que ser internado en Roca tras un episodio en Paso Córdoba; se encontró otro en Rincón de los Sauces. La última información es que divisaron una en Catriel.
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Un grupo de caminantes que transitaban por la bicisenda hacia el monumento a Ceferino, ubicado sobre el acceso norte de Catriel, se encontraron con un ejemplar de este reptil y los veterinarios de la localidad lo identificaron como una “yarará ñata”. Es una especie autóctona de la Patagonia, que tiene como ámbito las zonas semidesérticas aunque no desdeña sectores de transición.
Juan Manuel Montenegro, un veterinario de Catriel consultado por la radio FM Alas, dijo que “es habitual verlas en días de mucho calor ya que buscan lugares más frescos. No hay que tenerles miedo, hay que tener cuidado”. El profesional dijo que antes no se veían tanto como ahora, pero hay esta especie en la zona.
Ante la presencia de una yarará ñata aconsejan mantener la calma, alejarse lentamente sin hacer movimientos bruscos y no intenar tocarla, atraparla ni matarla. Mantenga a niños y mascotas alejados, y llame a bomberos (100), policía (101) (911) o Defensa Civil o Fauna para su reubicación. Si ocurre una mordedura, inmovilice el miembro afectado, retire anillos o relojes y acuda de urgencia a un hospital, sin realizar torniquetes ni cortes.
El hábitat de la yarará ñata
La yarará ñata prefiere las regiones áridas, en ambientes de sabana y estepa. A veces se la puede encontrar en los bordes de zonas boscosas, pero generalmente se la encuentra en ambientes rocosos o arenosos, incluyendo médanos costeros, orillas de ríos y salinas. Cuando se desplaza por suelos arenosos no lo hace en forma sinuosa sino por movimiento lineal, utilizando contracciones ventrales.
Un ejemplar de la "yarará ñata", que se puede distinguir por la mancha en forma de U invertida en la cabeza. Foto: archivo.
Es el reptil venenoso más austral del mundo,â y está presente en la Patagonia septentrional, incluyendo las sierras del norte y centro de la Provincia del Chubut; se la ha hallado ocasionalmente en Santa Cruz.
Comportamiento
Es de hábitos crepusculares y nocturnos, y se alimenta de lagartijas y pequeños mamíferos. Puede tener desde 15 hasta 40 crías; es ovovivípara, y abandona sus crías apenas nacen.
No es una serpiente agresiva, y ataca sólo si se siente amenazada. En la mayoría de los casos los ataques y/o conductas agresivas se dan solo si son molestadas o si se tropieza con ella accidentalmente, lo cual es relativamente habitual entre la población rural o los excursionistas en regiones deshabitadas.
Toxina
Es una fuente habitual de mordeduras dentro de su área de distribución, aunque en mucha menor medida que la yarará grande. Sus morderduras provocan daños al tejido circundante y pueden producir la muerte si no son tratadas a tiempo.
Los síntomas clínicos son:
Efectos locales: dolor, tumefacción, hematomas en la zona de la mordida, sensación de calor o ardor abrasivo, necrosis.
Efectos a nivel sistémico: dolor de cabeza, náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea.
Efectos neurológicos: confusión, convulsiones, colapso.
Efectos circulatorios: coagulopatías y hemorragias masivas.
En caso de mordedura sin atención médica inmediata, la muerte puede ocurrir dentro de las 72 horas.
Ante avistamiento:
Distancia segura: Aléjese al menos 2 metros, ya que no suelen atacar a menos que se sientan amenazadas.
No tocar ni molestar: Evite intentar moverla o matarla.
Reportar: Contacte a las autoridades locales, como bomberos o policía, para que personal capacitado gestione la situación.
Observar: De ser posible, observe las características del animal para describirlo, pero desde lejos.