2026-02-08

Cajeros automáticos: cómo evitar robos y estafas con cuidados simples

Qué comandos conviene accionar antes de irte del cajero y por qué los bancos lo recomiendan.

El uso de cajeros automáticos es una práctica diaria para miles de personas que necesitan retirar efectivo o realizar otras operaciones bancarias. Sin embargo, el creciente nivel de fraudes ha hecho que muchos pasen por alto medidas de seguridad esenciales. Un simple acto puede marcar la diferencia entre un retiro de efectivo seguro y una experiencia desafortunada: presionar el botón de "cancelar" al finalizar tu transacción.

Lee también: Una delicia: cómo hacer un lingote de membrillo con avena y nueces

Detrás de este sencillo gesto se encuentra una poderosa estrategia de seguridad que, aunque pasa inadvertida, es absolutamente fundamental. Muchos cajeros automáticos están diseñados para mantener la sesión del usuario activa por unos pocos segundos después de finalizar la entrega de dinero. En ese pequeño intervalo, a menos que se presione "cancelar", otra persona podría acceder a la cuenta, obtener información de saldo e incluso realizar transacciones si el sistema aún lo permite. Asegurarse de cerrar la sesión es, por ende, una medida crucial para prevenir fraudes.

Además de esta práctica, existen otros elementos a tener en cuenta. No solo es vital presionar "cancelar" antes de abandonar el cajero, sino también tener cuidado con el recibo impreso de la transacción. Habitualmente, estos papeles incluyen un conjunto de datos que, en manos incorrectas, podrían ser utilizados para acceder a la cuenta del titular. La recomendación es clara: si no se necesita, lo mejor es destruirlo antes de desecharlo.

Asimismo, antes de utilizar un cajero automático es ideal llevar a cabo una rápida inspección visual del dispositivo. Las entidades bancarias han estado proporcionando directrices sobre las tecnologías que pueden ser usadas para el fraude, tales como lectores instalados de manera clandestina para clonar tarjetas, cámaras escondidas para registrar el PIN del usuario, o trampas diseñadas para retener dinero en efectivo. De encontrarse con cualquier elemento sospechoso, lo aconsejable es optar por otro terminal.

A largo plazo, la implementación de hábitos de seguridad al operar en un cajero no solo fomenta la protección contra prácticas ilegales, sino que también incrementa nuestra conciencia sobre los movimientos de nuestra cuenta.
La prevención no termina en el cajero. Activar alertas por SMS o correo electrónico por cada movimiento permite detectar operaciones sospechosas en tiempo real.

También se recomienda limitar el monto diario de extracción, priorizar transferencias para sumas grandes y mantenerse informado sobre nuevas modalidades de fraude.
En un contexto donde las estafas bancarias crecen, la seguridad empieza por pequeños gestos. Presionar “cancelar” puede parecer insignificante, pero es una de las formas más simples y efectivas de cuidar tu dinero.

Te puede interesar