2026-03-05

Se reactiva la construcción de una represa en Santa Cruz, financiada por China

Así lo anunció el ministro de economía, Luis Caputo. Luego de más de dos años de paralisis, se firmó un nuevo entendimiento entre la empresa estatal a cargo del proyecto y las constructoras.

Después de más de dos años de parálisis, se ha firmado un nuevo entendimiento crucial para reactivar la construcción de una represa en Santa Cruz, un proyecto financiado por China. Este avance, anunciado por el ministro de Economía Luis Caputo, representa un paso significativo en el desarrollo energético de la región.

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La represa Jorge Cepernic (o La Barrancosa), la más avanzada de las obras, será el foco primario bajo este nuevo acuerdo. Las construcciones estaban detenidas desde noviembre de 2023, esperando tanto el financiamiento como acuerdos técnicos críticos entre los diversos participantes del proyecto.

El relanzamiento de las obras depende de un financiamiento recién liberado por bancos chinos, que gira en torno a los US$ 150 millones. Este capital desbloqueado en enero, sin embargo, no era suficiente por sí solo. Enarsa, la empresa estatal supervisora del proyecto, y las empresas constructoras, entre ellas destacadas la china Gezhouba, tuvieron que concordar nuevos parámetros técnicos y económicos.

Sólo tras la firma de un anexo al contrato original, que se llevó a cabo hoy,  el proyecto ha podido resurgir, estableciendo una proyección de al menos otros cuatro años de trabajo.

Según informó la Secretaría de Energía en un comunicado, completar las dos obras, se estima que aún se requieren US$5000 millones de inversión.

Recordaron que “las represas fueron licitadas en 2013 y debían estar listas en 2023. Sin embargo, las represas de Santa Cruz se originaron en decisiones adoptadas durante administraciones anteriores y su ejecución quedó atravesada por incumplimientos contractuales, falta de actualizaciones de precios frente al aumento de costos y una acumulación de reclamos que derivaron en la ralentización y posterior virtual detención del proyecto”.

Indicaron que “desde 2016 no se había cumplido el contrato, ni se habían efectuado redeterminaciones de precio. Como consecuencia, la contratista acumuló reclamos por más de US$700 millones, mientras que entre ambas represas sólo se ejecutaron aproximadamente US$1800 millones".

La perspectiva del ministro Caputo para el futuro de la obra es optimista. Calcula que para 2030 estará completada, momento en el cual la central hidroeléctrica estaría aportando unos significativos 1860 GWh al sistema energético nacional, contribuyendo efectiva y decisivamente al fortalecimiento de la matriz energética.

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