Una cipoleña reclama justicia por el asesinato de su hermano
Una vecina de Cipolletti inició una campaña para reclamar justicia por la muerte de su hermano, que fue asesinado a golpes y patadas en un predio de Añelo. El hecho ocurrió el 15 de noviembre pasado y hay una persona imputada por el homicidio: Rodolfo Darío Echeverry. Sin embargo, la jueza de garantías dispuso que podía seguir en libertad hasta que llegue el momento del juicio.
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Belén Retamal, precisó que cuando se produjo el ataque fatal, su hermano “estaba indefenso en el piso, de espalda, con sus manos atrás y las otras dos personas sosteniéndolo”. Y agregó: “Como familia exigimos justicia. Tenemos un video también pero no lo queremos subir por respeto a nuestra mamá y a sus hijos”.
La víctima era José Luis Retamal, padre de dos hijos, que ese día ingresó al predio de la empresa de servicios petroleros y pateó a uno de los vehículos que estaban en el estacionamiento, un Fíat Cronos. Según los testigos, pronunciaba frases inconexas y parecía no entender lo que se le decía. Un guardia de seguridad y otro empleado de la firma lo redujeron, le colocaron esposas y lo dejaron tendido sobre el estacionamiento mientras llamaban a la policía.
Echeverry trabajaba en la compañía, y cuando se enteró de lo sucedido con su vehículo se dirigió al playón. Durante la formulación de cargos, la fiscal Ana Mathieu precisó que atacó a Retamal – esposado y tendido boca abajo -, con golpes de puño y patadas con los botines con punta de acero que llevaba puestos. No conforme con eso, luego se subió encima y comenzó a ejercer una presión significativa sobre el hombre indefenso.
El informe de la autopsia
Retamal murió por traumatismo grave de cráneo con fractura del hueso temporal, aplastamiento de cuello posterior y asfixia mecánica por compresión de cuello con fractura de hueso hioides. La escena fue grabada por la cámara de seguridad de la empresa, que se sumó a las pruebas en contra del atacante.
La fiscal había pedido una medida cautelar mínima para evitar cualquier riesgo de fuga, ya que el delito de homicidio simple conlleva una pena de entre 8 y 25 años de cárcel. Propuso que Echeverry se presentara una vez por semana en la comisaría de Allen (lugar de residencia del imputado), y la prohibición de salir del país.
Pero para la jueza de garantías, Vanessa Macedo Font, consideró que el riesgo de fuga no estaba acreditado y lo dejó en libertad hasta el juicio.
El reclamo de la familia Retamal
El plazo de investigación era de cuatro meses y ya se venció. Por eso la indignación de la familia. “Este hombre sigue libre vive en la ciudad de Allen mientras dejó una familia destruida. No entendemos cómo puede estar en libertad”, enfatizó Belén.
También resaltó que “la justicia lo dejó libertad”, por lo que responsabilizaron al sistema judicial neuquino “si llega a pasar algo algún miembro de nuestra familia”.