2026-05-15

Por qué los tripulantes del Gol Blanco trataron de escapar de un control policial

Esa noche había un despliegue especial por un robo a mano armada en el barrio Los Pinos.

Lucas Garrido (39) y Alejo Soria (19), se desplazaban en un Gol Trend blanco por la calle Los Caranchos hacia Circunvalación, en el Anai Mapu, cuando se encontraron con un patrullero que les hacía señas para detenerse. Era el martes 12 de mayo, a las 22.30. Un ciudadano común se habría parado y, mal que le pese, accedido a mostrar la documentación. Pero los dos tripulantes del vehículo no pensaban de esa manera.

 

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Garrido, que habría sido el conductor durante esa excursión nocturna, aceleró e intentó sacar una ventaja de su reacción escapando hacia la zona de las tomas 2 y 10 de febrero. Decidió tomar el riesgo de que alguien se le cruzara por las calles, suponiendo que por la hora no iba a encontrar otros inconvenientes.

Pero no contó con la respuesta de los agentes: recuperados de la sorpresa inicial, comenzaron la persecución a corta distancia mientras se sumaban otro móvil y dos motos.

Los prófugos retomaron hacia el oeste y en la calle Carlos Leuman, entre Río Negro y Bowdler, abandonaron el Gol – dominio AE 488 OM -, y continuaron un último y desesperado intento de fuga, dirigiéndose hacia algunas de las casillas. Pero los alcanzaron y fueron detenidos. A Garrido no le encuentras ningún arma.

A Soria, en cambio, le hallaron dos, y de grueso calibre: una pistola Bersa 9 mm con 29 municiones; y una Bersa calibre 40, con ocho balas. Armas de “uso civil restringido”, o “de guerra”, como se dice para simplificar. Las dos con numeración limada, para evitar que se les pueda seguir el rastro; y en condiciones de disparar, según el perito armero de la policía.

Garrido y Soria tuvieron sus motivos para intentar escapar: llevaban dos armas “pesadas” que no podían justificar de ninguna manera. Pero los policías también tenían una razón objetiva para realizar el procedimiento: les habían informado que un auto similar había participado en el robo calificado de una moto en La Plata y Dante Alighieri.

Ayer les formularon cargos: Garrido fue acusado de resistencia a la autoridad y salió en libertad. Soria, en cambio, tuvo una calificación más crítica: portación ilegal de arma de guerra y resistencia a la autoridad. La pena mínima estipulada en el Código Pénal es de tres años y seis meses y correspondería prisión efectiva. Por eso la jueza le agregó la prisión preventiva por cuatro meses.

Otro detalle más: el fiscal Guillermo Ibarra reveló que el miércoles se realizó un allanamiento en la vivienda de la madre de Soria, en el barrio Villarino. Hay una denuncia contra uno de sus integrantes por abuso de armas.

 

 

 

 

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