2026-05-23

Con un corazón trasplantado, con una pierna menos, pero Alison vuelve a manejar

La mujer aprobó el examen, obtuvo su nuevo carnet de conducir y dio otro paso adelante en su lucha para reintegrarse plenamente a su vida.

Alison Calfunao sabe perfectamente lo que es recibir golpes en la vida. Y sigue intentando que esos mazazos no signifiquen perder aquellas cosas que le daban sentido a su vida. El 9 de junio del año pasado ingresó a una clínica para una operación “de rutina”, de la que casi no sale: entró en coma, tuvo que ser trasladada a Buenos Aires, recibió un trasplante de corazón y en el medio, una trombosis obligó a amputarle una pierna.

 

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Pero no se rindió. Trató de adaptarse a la prótesis que le permitió caminar. Se propuso volver a bailar con su compañero, y lo consiguió. El paso siguiente fue volver a conducir. Más complicado: hay que tener un vehículo con caja automática, hay que pasar un examen teórico y práctico para obtener el carnet. Situaciones de alto estrés. Pero allí estuvo el espíritu de Alison.

A la salida de la oficina municipal, la mujer reflejó su alegría: “lo logré, lo pude hacer. Soñaba con este día, quería manejar y asi va a ser. Gracias a mi equipo por el aguante.L Los amo mucho”.

 

La satisfacción de Alison: cumplió con el desafío de volver a manejar. Foto: gentileza.

 

De una “operación de rutina” a estar al borde de la muerte

 

El 9 de junio de 2025, Alison Calfunao ingresó a la clínica San Lucas Maternidad para realizarse una cirugía de ligadura de trompas que consideraba sencilla. En el quirófano sufrió dos paros cardíacos, bajo la supervisión del ginecólogo Domingo Jachuk y del anestesista Heber Gerardo Escudero Fernández. “Lo que debía ser un día de cuidado para mi salud terminó en una pesadilla”, recordó.

La paciente fue trasladada a la terapia intensiva de otra institución, donde la conectaron a un corazón artificial para mantenerla con vida. De allí a un centró médico de mayor complejidad, en Buenos Aires, donde finalmente se produjo el milagro: apareció un donante que era compatible.

El proceso de rehabilitación fue muy duro: los dolores de la pierna, los delirios provocados por la medicación, la falta de contacto con los hijos, la angustia de no poder salir de esos lugares, le produjeron otras heridas psíquicas. Sin embargo, Alison pudo recuperarse.

Esta semana dio un paso más en este largo camino de recuperación: el carnet de conducir, poder volver a manejar, y la posibilidad de continuar realizando una vida independiente.

 

 

 

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