SEPARACIÓN
Darío Cvitanich contó la interna económica de su separación con Chechu Bonelli
La separación entre el exfutbolista Darío Cvitanich y la modelo Chechu Bonelli ha sido objeto de atención tanto por su impacto personal como por las implicaciones económicas que ha provocado. A medida que el tiempo avanza, la tensión entre ambas figuras no se ha reducido, sino que ha revelado capas más profundas sobre la administración de recursos tras el divorcio.
Recientemente, en el programa televisivo 'Intrusos', Cvitanich habló abierta y sinceramente sobre los esfuerzos económicos que ha realizado desde la separación. Dejó entrever que, durante la partición de los bienes, asumió la mayoría de las responsabilidades financieras que incluían la manutención de su hogar derivada del acuerdo post ruptura. "Asumí todos los gastos del hogar, incluyendo las empleadas: una niñera y otra persona encargada de los deberes domésticos", afirmó en su declaración, resaltando que se hizo cargo de estos compromisos para garantizar el bienestar familiar.
Por otro lado, Cvitanich señaló que la dinámica cambiaba notoriamente cuando las responsabilidades recaían en su figura. Explicó que, en su sistema de organización, contaba con solo una niñera y ayuda doméstica ocasional, ya que suena necesario para él en esos intervalos. "Cuando no estoy con mis hijas, realmente no me encuentro en casa", subrayó, evidenciando una diferencia notable de enfoque respecto a las finanzas del hogar.
La separación no solo evocó problemas de orden económico sino que abarcó cuestiones relacionadas con propiedades. Un ejemplo fue la situación con una propiedad que inicialmente estaba en renta hasta el 2027, cuya compra se convirtió en objeto de discusión. "La compré para que el alquiler de ese lugar fuera para ella, no para mí. Lo mismo con los departamentos que dejé", mencionó Cvitanich, ampliando su relato sobre los sacrificios financieros realizados.
En un intento por defender su nombre del espectro de rumores, Darío fue cuestionado por presuntas infidelidades que vinculan a su actual pareja, Ivana Figueiras, como la causante de la separación. No obstante, él negó rotundamente dichas conjeturas manifestándose así: "Esa es una mentira colosal. Ivana apareció en mi vida mucho tiempo después, y es importante que la verdad salga a flote." Esta afirmación trajo a la conversación la relevancia no solo de los aspectos económicos, sino de la reputación personal que se ha visto envuelta en cada tornillo de esta separación mediática.
La historia de la ruptura entre Darío Cvitanich y Bonelli continua siendo un reflejo de complicaciones postdivorcio que abarcan dimensiones económicas y personales. Las palabras de Darío, junto a las realidades financieras descritas, advierten de que en una ruptura, esos pasajes se bifurcan entre la división material, pero también en las narrativas personales que cada uno elige sustentar y compartir, al analizar quién asume qué carga y cómo esto registra su permanencia posterior en la relación.