Piden no acercarse al galpón incendiado: alertan sobre riesgo de derrumbe y contaminación
Tras el devastador incendio que destruyó el galpón ubicado sobre calle Tres Arroyos, en Cipolletti, el Municipio decidió mantener el corte total del tránsito en la zona debido al riesgo de derrumbe de las estructuras que permanecen en pie. Así lo confirmó el secretario de Gobierno, Julio Dijkstra, quien explicó que los informes técnicos realizados en el lugar determinaron que aún existen condiciones peligrosas para la circulación de personas y vehículos.
El funcionario detalló que, luego del siniestro, se conformó un comité de trabajo integrado por representantes de La Anónima, Bomberos, Protección Civil y distintas áreas del Ejecutivo municipal para coordinar las tareas de saneamiento y demolición.
“En un primer momento analizamos la posibilidad de habilitar al menos una mano para el tránsito liviano, pero teníamos dudas sobre cómo podían afectar las vibraciones a la estructura. Por eso convocamos a un ingeniero civil especializado que inspeccionó el lugar y concluyó que existe un riesgo importante de derrumbe”, explicó Dijkstra.
Según indicó, las paredes y columnas presentan severos daños producto de las altas temperaturas alcanzadas durante el incendio. “Son estructuras de gran altura y mucho peso. No podemos garantizar hacia dónde podrían ceder. Hay grietas, deformaciones y tensiones en distintos sentidos, por lo que sería irresponsable habilitar el paso”, señaló.
El funcionario remarcó además que el riesgo no se limita únicamente a quienes transitan por la calle. También expresó preocupación por la presencia de personas que intentan acercarse al predio para observar los daños o tomar fotografías.
“Necesitamos que los vecinos entiendan que hay un riesgo real. Estamos viendo que algunas personas corren las vallas o intentan ingresar por distintos sectores. Les pedimos que no lo hagan porque están poniendo en peligro su vida”, afirmó.
En paralelo, avanzan las gestiones para contratar una empresa especializada que se encargue de las tareas de saneamiento ambiental y demolición. Dijkstra explicó que dentro del galpón se quemaron distintos materiales potencialmente contaminantes, entre ellos baterías, aceites minerales y vegetales, aerosoles, detergentes y otros productos químicos.
“Todo ese material quedó mezclado en el suelo después del trabajo de extinción realizado por los bomberos. Ahora hay que determinar el grado de contaminación y definir el tratamiento adecuado de acuerdo con la normativa vigente”, sostuvo.
La empresa que resulte contratada deberá presentar un plan de trabajo que incluya la remoción de residuos, el tratamiento ambiental correspondiente y la disposición final certificada de los materiales contaminados. Recién después podrán comenzar las tareas más complejas de demolición de las estructuras de gran porte.
Respecto al impacto que pudo haber tenido el humo generado por el incendio, Dijkstra señaló que hasta el momento no existen indicios de afectaciones a la salud de la población, aunque aclaró que la principal preocupación actual está vinculada a los residuos que permanecen dentro del predio.
Por otra parte, descartó que exista una definición sobre el futuro del lugar una vez finalizada la limpieza. En ese sentido, aclaró que actualmente el foco está puesto en resolver la emergencia y garantizar la seguridad de los vecinos.
Finalmente, recordó que el inmueble pertenece a Ferrosur y no a La Anónima, que utilizaba el espacio bajo alquiler. Además, señaló que la situación concesionaria de la empresa ferroviaria agrega incertidumbre respecto a eventuales inversiones futuras en el predio.
Mientras continúan las tareas de evaluación y planificación, desde el Municipio insistieron en que el corte de calle Tres Arroyos se mantendrá hasta que los especialistas garanticen que la zona es segura para la circulación.