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10/06/2026

De taxista a concejal: Julio Araneda asume el desafío de representar a los cipoleños

Con casi tres décadas al volante de un taxi y una vida entera ligada a Cipolletti, Julio Araneda se prepara para ocupar una banca en el Concejo Deliberante. Sorprendido por la propuesta, aseguró que llega con la intención de aportar al crecimiento de la ciudad y mantener el contacto directo con los vecinos.
La asunción del concejal Julio Araneda se realizará este jueves 11 de junio a las 11:00 hs. Foto Daniela Luján para Cipo360
La asunción del concejal Julio Araneda se realizará este jueves 11 de junio a las 11:00 hs. Foto Daniela Luján para Cipo360

La noticia lo tomó por sorpresa. Acostumbrado a recorrer las calles de Cipolletti desde hace casi 30 años detrás del volante de un taxi, Julio Araneda ahora deberá enfrentar un nuevo desafío: convertirse en concejal de la ciudad que lo vio nacer.

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"Me agarró un poquito desorientado porque no me lo esperaba", reconoció al referirse a la propuesta que lo llevará al Concejo Deliberante. Sin embargo, lejos de rechazarla, decidió asumir el compromiso con entusiasmo y sentido de pertenencia.

Araneda destacó sus raíces profundamente vinculadas a la ciudad. "Soy cipoleño, nacido en Cipolletti, toda mi familia es cipoleña. ¿Quién mejor que un taxista para conocer la ciudad?", expresó. Desde 1994 trabaja en el servicio de taxis, una actividad que le permitió conocer de cerca la realidad de los barrios, las necesidades de los vecinos y la transformación que experimentó la localidad en las últimas décadas.

"Cuando empecé a manejar, Cipolletti tenía alrededor de 50 mil habitantes. Hoy supera los 108 mil. He visto crecer la ciudad desde adentro", señaló.

El flamante concejal aseguró que su objetivo será acompañar todas aquellas iniciativas que beneficien a la comunidad, más allá de las diferencias partidarias. "Sé que vengo desde otro espacio político, pero estoy acá para aportar. Si a Rodrigo Buteler le va bien, a Cipolletti le va a ir bien, y eso es lo que queremos todos los cipoleños", afirmó.

Su llegada a la función pública generó una inmediata repercusión entre familiares, amigos y compañeros de trabajo. Mientras brindaba la entrevista, su teléfono no dejaba de recibir mensajes de felicitación. "La verdad que es algo muy lindo. Mucha gente me está escribiendo y acompañando", contó.

Además de su labor como taxista, Araneda participa junto a un grupo de vecinos en acciones solidarias vinculadas a la entrega de ropa, medicamentos e insumos para personas que lo necesitan. Una experiencia que considera fundamental para mantener el contacto con la realidad cotidiana de la comunidad.

Lejos de imaginarse encerrado en una oficina, aseguró que su estilo será el de un concejal cercano a los vecinos. "No me veo sentado en una oficina. Me veo más afuera, charlando con la gente, escuchando y tratando de solucionar problemas", manifestó.

Y aunque asumirá nuevas responsabilidades institucionales, dejó en claro que no abandonará la actividad que marcó gran parte de su vida. "Olvidate, voy a seguir manejando el taxi. Esto es mi vida. Me veo más arriba del taxi que en la oficina del concejal Julio Araneda", sostuvo.

"Acá estamos para aportar un granito de arena y ayudar a que a Cipolletti le vaya bien", concluyó. Y fiel a una frase que suele repetir, dejó un mensaje que resume su filosofía: "Que viva la vida, porque hoy estamos de paso".