PIDEN MEDIDAS DE ALIVIO
La UIA aseguró que el 12% de las industrias endeudadas está en mora
En un contexto económico desafiante, la Unión Industrial Argentina (UIA) ha emitido una severa advertencia sobre el estado actual del crédito en el sector industrial. Según un informe detallado del Centro de Estudios de la UIA (CEU-UIA), la morosidad entre las empresas del sector ha experimentado un incremento alarmante, pasando del 0,7% en diciembre de 2024 al 3,8% en junio de 2026. Este incremento se ha producido en paralelo con la reducción del financiamiento productivo y las altas tasas de interés imperantes.
Este deterioro crediticio ha impactado a 4.231 empresas industriales, que representan aproximadamente el 12% del total de firmantes con deudas bancarias. Además, es destacable que el 80% de estas empresas morosas había mostrado un comportamiento regular hasta 2024. Sin embargo, a partir de ese año, y particularmente desde mediados de 2025 con la subida de las tasas, comenzaron a experimentar dificultades.
El contexto no siempre fue negativo. Previo a este declive, el sector industrial vivió un período de expansión del crédito empresarial. Entre diciembre de 2023 y julio de 2025, los créditos a las empresas crecieron un 106% en términos reales. No obstante, esta tendencia se estancó, con un aumento marginal del 0,2% real entre julio de 2025 y mayo del año siguiente. La UIA atribuye este cambio a políticas monetarias más estrictas, que incluyeron mayores tasas de interés y restricciones en los encajes bancarios, lo cual ha restringido el acceso de las empresas al financiamiento necesario.
El dinero en situación irregular suma un total de $968.000 millones, dentro de un crédito empresarial de $25 billones a junio de 2026. En promedio, las empresas con deudas morosas deben $228 millones, aunque con una fuerte variabilidad entre ellas: el 40% tiene deudas menores a $1 millón, mientras que un 18% supera los $50 millones, siendo que dentro de este último grupo un 12,5% debe más de $100 millones.
Por si fuera poco, la estructura del financiamiento también ha cambiado. El crédito en pesos mostró signos de estancamiento entre las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs), con un incremento real interanual de apenas 3,4%, mientras que entre las grandes empresas disminuyó un 14,9%. Paralelamente, el crédito en moneda extranjera siguió aumentando más dinámicamente: un 39,1% entre las PyMEs y 30,3% entre las grandes, aunque aún se percibe una desaceleración.
Este giro en el financiamiento puede explicarse por las altas tasas de interés internas, que alcanzaron picos de hasta el 75% Tasa Nominal Anual (TNA) a finales de 2025.
Ante este panorama financiero complejo, la UIA sugiere implementar medidas para revertir la situación. Propone normalizar los encajes bancarios progresivamente y fomentar la refinanciación de pasivos, además de fortalecer los sistemas de garantías públicas y privadas para mejorar el acceso al crédito, incluso para empresas que demuestran solvencia.
Asimismo, insta a reducir la carga tributaria del financiamiento para evitar que las deudas se agraven con impuestos, señalando que actualmente incrementan el costo financiero de un crédito productivo en más del 18%.