La industria volvió a caer en julio y acumula un retroceso de 2% en 2026

La construcción y el sector automotor estuvieron entre los más afectados, mientras la producción continúa lejos de los niveles de 2022.

25 agosto, 2026

En un contexto de incertidumbre y estancamiento, la industria argentina sigue enfrentando grandes desafíos económicos y del mercado internacional. Las cifras más recientes proporcionadas por el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA) evidencian una nueva caída de la actividad industrial en julio, que representa el 0,6% menos en comparación con el mes de junio. Mientras tanto, acumulativamente durante 2026, la producción industrial ha retrocedido un 2%.

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A pesar de que julio mostró un leve incremento del 1,4% interanual, los analistas de la UIA advierten una estabilidad engañosa, atribuible principalmente a una baja base de comparación, más que a una verdadera mejora en el sector. La evidente falta de crecimiento se manifiesta desde mediados de 2025, reafirmando un escenario poco prometedor.

El primer semestre de 2026, ilustrado también por las cifras oficiales del INDEC, reveló una caída del 2,2% en comparación con el mismo semestre de 2025. Estos datos muestran que la industria sigue distante de recuperar los niveles productivos alcanzados en 2022, estando actualmente un 11% por debajo de esa línea.

Dos sectores clave que han enfrentado profundas dificultades son el de la construcción y el automotriz. Ambos han registrado caídas significativas, con la construcción reflejando un descenso de 4,6% en los despachos de cemento y un alejamiento del 30% respecto de los niveles de 2022 en obras de menor escala. Por su parte, la producción automotriz vio una reducción mensual del 6,8%, sumando un saldo negativo del 18% comparado con el año pasado.

En contraste, el acero y ciertos productos alimenticios nobles han permitido concesiones que otorgan cierto alivio a las estadísticas generales. Por ejemplo, la producción de acero ha crecido un 3,4% en el mes, aunque aún continúa por debajo de los índices de 2022. La modesta estabilidad se evidencia sin embargo, en el sector metalmecánico.

En medio de esta aparente estabilidad se encuentran sectores como el de bienes de consumo masivo, que lograron un crecimiento del 1,8% y un avance en productos farmacéuticos, de higiene y ciertos alimentos. Esto genera una ligera contribución positiva al rendimiento industrial global.

A pesar de ciertas observaciones positivas, la industria industrial argentina todavía se encuentra bajo una nube de incerteza y estancamiento, donde las caídas superan significativamente a las minuciosas mejoras apreciadas en perfiles específicos.