2026-09-14

Condenaron a los asaltantes que atacaron a martillazos a los guardias de un hipermercado

El hecho se produjo en diciembre del año pasado en las instalaciones del complejo comercial ubicado en Olascoaga y Félix San Martín de Neuquén.

Los dos delincuentes que asaltaron la sucursal del hipermercado Carrefour, ubicada en la zona del “bajo” neuquino, y atacaron a martillazos al personal de seguridad, fueron condenados a seis y 10 años de prisión respectivamente por un tribunal colegiado. Los imputados llegaron a un acuerdo para ir a juicio abreviado, reconocieron su responsabilidad en el violento robo y el tribunal convalidó el acuerdo.

 

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Los jueces Carina Alvarez, Luis Giorgetti y Lucas Yancarelli resolvieron las penas según las acciones que se les adjudicó a cada uno de los integrantes de la pareja. Rosario Agustina Fernández fue sentenciada a pasar seis en prisión; mientras que Armando Augusto Quintana recibió una pena de 10 años.

Estaban acusados de varios hechos delictivos que fueron calificados como: encubrimiento por receptación dolosa, hurto agravado de vehículo dejado en la vía pública, robo simple, robo agravado por la utilización de arma impropia. En el caso de Quintana, se agregaron las lesiones graves agravadas por haber sido realizadas con el fin de ocultar otro delito.

 

El violento ataque a los guardias

El más grave y conocido de los hechos ocurrió en diciembre de 2025: la pareja ingresó a al hipermercado Carrefour de Neuquén simulando ser clientes y se ocultó aguardando el cierre del establecimiento. Por la noche y con el local vacío, los dos desarrollaron el plan: salieron de su escondite y redujeron al personal de seguridad, atándolos y golpeándolos con un martillo.

Luego se dirigieron al Centro de Monitoreo del local y comenzaron a golpear a la empleada. Maximiliano Ferrer, otro empleado ingresó en ese momento a socorrer a la compañera y fue atacado por Quintana quien con el martillo lo golpeó en la cabeza y en el rostro provocándole múltiples fracturas en cráneo y maxilar con secuelas permanentes. Luego huyeron del lugar.

 

“Una pena proporcionada”

El tribunal, además del reconocimiento por parte de los imputados, consideró diversas pruebas de cada uno de los hechos delictivos presentadas por los acusadores. El testimonio de víctimas y testigos de los hechos, el análisis de cámaras de seguridad, pericias genéticas, actuaciones policiales y el informe médico (en el caso de la víctima de las lesiones graves) fueron elementos que complementaron la acusación.

Los jueces consideraron que la pena propuesta para cada uno de los acusados era proporcional a los delitos cometidos. Como atenuantes tuvieron en cuenta la falta de antecedentes penales previos, el reconocimiento de la responsabilidad de los hechos y su voluntad de solucionar el conflicto, el tener hijos menores de edad y, en menor medida, el consumo problemático. Como agravantes valoraron la multiplicidad de hechos y de víctimas y, en el caso de Quintana, la violencia desmedida y la extensión del daño causado.

 

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