2026-09-17

PRESUPUESTO

El Gobierno proyecta que los usuarios paguen casi el 100% del costo mayorista de la energía

El Presupuesto 2027 deja una señal concreta para las tarifas de energía: el Gobierno quiere que la electricidad quede mucho más cerca de su costo real, pero sin eliminar por completo los subsidios.

El Presupuesto nacional para el año 2027 ha sido presentado con un enfoque particular en la reformulación de las tarifas de energía eléctrica y gas, proyectando un panorama económico que busca reflejar más de cerca el costo real de la energía. Sin embargo, aunque el objetivo gubernamental es acercar las tarifas al 99,75% del costo mayorista de la electricidad, la política de subsidios seguirá siendo un elemento determinante.

Lee también: La UBA cuestionó los fondos contemplados para las universidades en el Presupuesto 2027

Este presupuesto sugiere un cambio hacia tarifas más razonables en función de los costos, sin eliminar totalmente los subsidios de energía. En el escenario planteado, los hogares que no reciben subsidios se enfrentarán a cubrir el 94,62% del costo de generación. Mientras, aquellos que figuraban dentro del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) enfrentarán tarifas del 64,27% del costo.

Tal enfoque evidenciado en el presupuesto revela la dirección de la política tarifaria para el próximo año. El esquema busca reducir el nivel de subsidios generalizados, pivotando hacia un modelo económico donde las tarifas reflejan el costo y los subsidios quedan concentrados en los hogares más vulnerables.

En lo que respecta a CAMMESA, el operador eléctrico mayorista, permanecerá siendo un eje central con una dotación presupuestaria importante para el sostenimiento del sistema eléctrico. El programa de Formulación y Ejecución de la Política de Energía Eléctrica tendrá una notable asignación, lo que denota el compromiso con la continuidad de la asistencia a consumidores de bajos ingresos.

Por otro lado, el presupuesto destaca también el uso continuado de subsidios focalizados en el sector del gas. Un claro ejemplo es el subsidio a la compra de garrafas y las compensaciones para la Zona Fría, diseñados para suplir las necesidades de aquellas regiones y sectores que cuentan con un acceso limitado o nulo a la red de gas natural.

Además, el Presupuesto 2027 prevé significativas asignaciones para la producción de hidrocarburos, subrayando esfuerzos tanto en la promoción de producción local como en la reducción de dependencias externas. Las sumas considerables asignadas para incentivo a la producción y el Plan de Reaseguro y Potenciación de la Producción Federal de Hidrocarburos destacan el interés sustentativo en avanzar hacia un sistema energético autoabastecido que redunde en beneficios económicos amplios.

La hoja de ruta propuesta por el gobierno deja entrever un escenario desafiante para los consumidores, quienes deberán ajustar sus finanzas personales en respuesta a las metas de normalización tarifaria estipuladas, trasladando una parte más significativa del gasto energético al presupuesto familiar.

Este debate en torno a tarifas se perfila como un eje crucial para el balance económico del año 2027, pues tiene implicaciones determinantes no solo sobre el costo de vida sino en el manejo y estabilidad fiscal del Estado.

 

Te puede interesar