Qué significa la declaración de “emergencia meteorológica” que realizó Neuquén
Ante la situación generada por las precipitaciones que se vienen dando en la cuenta centro norte del río Neuquén y que impacta especialmente en la zona petrolífera de Vaca Muerta, el gobierno neuquino decidió declarar una “emergencia meteorológica” por seis meses. El anuncio corrió por el propio mandatario, Rolando Figueroa, que destacó que durante los próximo seis meses un comité específico se encargará de coordinar las acciones de asistencia y prevención.
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La zona más afectada por las lluvias es la región comprendida entre Añelo y Rincón de los Sauces, donde las principales rutas y las picadas que utilizan las empresas petroleas se han visto muy afectadas por los deslaves y aluviones de piedra y barro. La localidad de Rincón de los Sauces quedó aislada del resto de las provincias, al cortarse el tránsito por las ruta 5 y 7. En Añelo la situación es compleja.
El gobernador comentó que “estamos estudiando el fenómeno, que descarga precitaciones muy abundantes que no se pueden predecir”. Agregó que “es un fenómeno muy complejo y no hay estructura (ni infraestructura) que soporte las abundantes precipitaciones que produce”.
“Se están llenando cañadones que hace 70 años que no recibían semejante cantidad de agua, y la infraestructura con la que contamos queda colapsada. Nuestro rol es asistir a la gente y, fundamentalmente, trabajar en la prevención, para lo cual hemos formado un Comité. Como consecuencia de esto, vamos a decretar una emergencia meteorológica por seis meses, sin omitir que estamos invirtiendo cientos de millones de dólares en obras pluvioaluvionales”.
Una camioneta sorprendida por el repentino aluvión que baja de la meseta, cerca de Rincón de los Sauces. Foto: gentileza.
Reclamo por Chihuidos
Al ser consultado respecto de la crecida del río Neuquén, el gobernador señaló que “evidentemente, necesitamos una represa de una envergadura importante sobre el río Neuquén, pero es una obra que no es para nada económica y que lleva tiempo. Hace 20 años que no se hace una represa en nuestro país”, recordó.
Sin mencionarla directamente, el mandatario aludió a un viejo anhelo de la provincia: la represa de Chihuidos, estudiada y proyectada hace medio siglo por la antigua empresa Agua y Energía y que nunca pudo salir de la fase de proyecto. Los sucesivos gobiernos provinciales reiteraron sus reclamos ante el gobierno nacional, sin mayores resultados.
Deuda social y en infraestructura
Por otro lado, el gobernador sostuvo que, al asumir, “heredamos una deuda de infraestructura de 4.000 millones de dólares. Ya hemos invertido poco más de 2.000 millones de dólares y en 2027 vamos a invertir 1.800 millones de dólares en obra pública. Por lo tanto, estamos a tiro de palear la deuda de infraestructura que teníamos. El siguiente desafío es generar las obras para el Neuquén del futuro. El año que viene van a ingresar a las escuelas la misma cantidad de niños neuquinos que de niños que migraron a la provincia sólo durante el 2026. Eso nos requiere hacer cerca de 150 aulas por año, tan solo vinculadas a los hijos de migrantes. Y de las 700 aulas tráiler que recibimos, no va a quedar ninguna. Actualmente estamos haciendo 100.000 metros cuadrados de escuelas”.
Luego, destacó que “la misma inversión se está realizando en Salud. Ahora sí, con hospitales y escuelas en marcha ya podemos pensar en otras cuestiones de infraestructura. Estamos haciendo cárceles para 1000 presos. Actualmente tenemos más presos porque ya se juzgaron a 200 narcotraficantes. En Neuquén se juzga a un narcotraficante cada tres días. Vamos a liberar las comisarías que están colapsadas y vamos a mejorar cada una de las 73 que hay en la provincia”.