En Argentina, Lula se impuso con el 70,8% de los votos en la Embajada de Brasil en Buenos Aires

El actual presidente brasileño ganó en la mayoría de las 15 mesas habilitadas en la sede diplomática. Flávio Bolsonaro obtuvo el 29,2% de los sufragios.

25 octubre, 2026

Este domingo, los ciudadanos brasileños residentes en Buenos Aires acudieron a las urnas para participar del crucial balotaje presidencial, reflejando una vez más una tendencia marcada desde hace semanas. Ubicado en la Embajada de Brasil, el acto electoral contó con un total de 15 mesas habilitadas donde Luiz Inácio Lula da Silva, el afamado referente del Partido de los Trabajadores (PT), se consagró con un aplastante 70,8% de los votos. De su lado, Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro y representante del Partido Liberal (PL), quedó rezagado con tan solo un 29,2%. 

Más allá de los importantes números manifestados en la sede diplomática porteña, el proceso electoral desarrolló sin contratiempos. En Buenos Aires, a diferencia de lo dispuesto en Brasil por cuestiones logísticas, la jornada finalizó a las 17. Las calles de la capital brasileña extendieron las votaciones hasta las 19 debido a reportes que informaban sobre contratiempos en el transporte público, vitales para la movilización de votantes. 

El panorama visto en Buenos Aires durante este balotaje mantiene la secuencia esperada de lo sucedido en la primera vuelta electoral el 4 de octubre. Para esa fecha, la ciudad había sido testigo de la clara preferencia por Lula: 3.507 habitantes optaron por él representando el 66,06% del electorado mirando desde afuera de las fronteras brasileñas. Bolsonaro, en tanto, había recogido solo 1.449 voluntades, significativos pero reducidos votos que se tradujeron en un 27,29% del total. 

Los últimos días arrojaron situaciones climáticas poco favorables dentro de Brasil, donde las urgencias presentadas abarcaron tormentas, inundaciones y problemáticas vibrantes de corte de caminos que detuvieron la secuencia esperada. En respuesta a dichas cuestiones, tanto los equipos del exmandatario como el del actual presidente unieron exigencias hacia la justicia electoral, solicitando una extensión que permitiera un correcto cierre de comicios.