52 años de historia que es parte de los festejos de Regina
La celebración del cincuentenario de Villa Regina fue el motivo para crear un espacio icónico para la ciudad, ha sido escenario de distintas ediciones de la Fiesta Provincial de la Vendimia y también para los festejos de los aniversarios de la fundación de la ciudad.
Se trata del anfiteatro municipal Cono Randazzo ubicado en un lugar de privilegio al pie de la barda norte y con una visión destacada de otro de los monumentos que representan a la ciudad, el monumento al Indio Comahue.
Un escenario que mereció el reconocimiento de distintos artistas que con el correr de los años pasaron por el lugar, y que hace pocos meses también obtuvo un reconocimiento de la Legislatura de Río Negro al declararlo monumento histórico y patrimonio cultural de la provincia.
La obra nació hace poco más de cinco décadas, fue construida con participación de vecinos replicando una idea de un escenario que tiene un amplio reconocimiento a nivel nacional, el Frank Romero Day de Mendoza donde se realizan las ediciones de la Fiesta Nacional de la Vendimia.
La idea surgió en 1974 para replicar un espacio similar, en menor tamaño, para dejar como legado a la ciudad al cumplirse ese año los primeros 50 años de vida.
Un repaso por la historia
La historia del Cono Randazzo comenzó en la década del 70, cuando el arquitecto Julio Daniel Carnevale visitó el teatro griego Frank Romero Day, en Mendoza. Esa visita lo instó a motivar a más vecinos para crear en la ciudad un espacio similar, no solo para dejar como parte de la celebración del cincuentenario de la ciudad, sino como un escenario para las distintas celebraciones que se hicieran en la localidad.
En 1974 el proyecto se emplazó sobre un predio al pie de la barda norte, muy cerca del centro de la ciudad en un terreno que fue donado por las sucesiones Cabaza y Pesce. Con la colaboración de muchas personas, los trabajos avanzaron en pocas semanas en lo que fue la primera etapa.
Tras ese primera paso e inauguración en la fiesta aniversario de ese año, se continuó con las mejoras con la finalización de las gradas que le dieron una capacidad para 5.000 personas, los distintos niveles del escenario y los vestuarios, además de los accesos para el público.