Las estrategias divergentes de la fiscalía y la defensa

La defensa pidió "tomar decisiones antipáticas" y declarar la no culpabilidad de Parra

16 mayo, 2024

Las estrategias divergentes de la fiscalía y la defensa
Las estrategias divergentes de la fiscalía y la defensa

Las estrategias de la fiscalía y la defensa tenían que ser, forzosamente, diferentes. A los fiscales que investigaron el femicidio de Agustina Fernández, se les presentaba un caso de difícil solución. Por un lado, tenían la presión social frente all hecho, que exigía respuestas lo más rápido posible. Por otro, una adolescente muerta y un sospechoso posible que era quien había encontrado el cuerpo y hecho la denuncia. Más allá de las sospechas y los indicios que no encajaban.

 

De hecho, la investigación inicial se prolongó durante casi seis meses hasta poder acusar en firme a Pablo Demián Parra. En esas semanas tuvieron que sopesar el testimonio del hombre, constatar que sus declaraciones estaban confirmadas por las cámaras de los comercios, pero así y todo habían cosas que no se ajustaban con lo que podrían definirse “comportamientos normales”.

 

Leé también: Para el abogado de Pablo Parra hay un culpable libre en Cipolletti e impugnarán el caso

 

Entre julio y fines de diciembre, la fiscalía, la brigada de invesgigaciones, criminalística y el equipo que aportaron desde la querella, trabajaron con “silencio de radio”. Y no revelaron que tenían bajo la mira a Parra hasta el operativo que se hizo el 22 de diciembre de 2022. Ese día, una comisión policial fue al departamento de San Martín al 1300, en el barrio San Pablo para detener al técnico superior en Seguridad Laboral.

 

 

El abogado neuquino Juan Manuel Coto se hizo cargo de la defensa del imputado desde el primer momento. Su estrategia se desplegó por varios frentes. Por un lado, aseguró que Agustina fue víctima de un hecho de inseguridad en la ciudad. Conocedor de las características de Cipolletti, caminador de sus calles, se cuidó muy bien de asegurarse que este tema figurara entre las preocupacioens de los jurados.

 

Es más: durante su alegato final reconoció que había sido una de las preguntas que les había formulado en la audiencia de selección.

 

Seguí leyendo: Cómo fue la reacción de Pablo Parra al ser declarado culpable

 

 

Otro eje fue atacar las pruebas materiales y las pericias que sostenían la acusación: desde el retazo de tela azul con ADN de Parra (que aseguró que estaba contaminado), a las conclusiones de la observación de las cámaras de seguridad. Es que, según su criterio, el vehículo que se veía pasar por segunda vez frente al complejo de departamentos, no era el de su defendido sino otro similar.

 

Y sobre el final, reconoció que la balanza parecía inclinarse en contra de Parra: dijo que a veces, parar ser justos, había que tomar “decisiones antipáticas”. Y esa solución “antipática” pasaba por declarar la no culpabilidad del hombre sentado en el banquillo de los acusados. Los jurados no se conmovieron por esa apelación. Y durante una discusión relativamente breve, unas dos horas de deliveración, resolvieron que Pablo Demián Parra era culpable del femicidio de Agustina.