Publicidad
 

CONFESIÓN

|
08/08/2024

Flor Peña relató cuál fue la locura que hizo para que su ex marido no la abandonara

Desesperado amor
Flor Peña relató cuál fue la locura que hizo para que su ex marido no la abandonara
Flor Peña relató cuál fue la locura que hizo para que su ex marido no la abandonara

En una reciente entrevista, Flor Peña sorprendió a muchos al contar una historia de su pasado que involucra un gesto desesperado para intentar salvar su relación con Mariano Otero, el padre de dos de sus hijos. Esta anécdota, aunque hoy la cuenta con humor, revela el grado de angustia que atravesó hace más de una década cuando Otero decidió poner fin a su relación.

Antes de casarse con Ramiro Ponce de León, Flor Peña estaba profundamente enamorada de Mariano Otero. Este amor la llevó a realizar un acto drástico al enterarse de que su relación llegaba a su fin. Flor, intentando aferrarse a la esperanza de no ser abandonada, decidió tatuarse el nombre de Mariano en una parte íntima de su cuerpo. "Me llamo María Florencia Peña. Cuando me estaba por separar de mi ex marido, como manotazo de ahogado, para que él no me abandone, me tatué un Mariano arriba del culo", confesó en una entrevista en Luzu TV.


Este gesto, que ahora considera una de las decisiones más irracionales que ha tomado, la llevó a soportar un dolor intenso por la localización del tatuaje. "Yo fui ignorante total a hacérmelo y creí morir cuando me lo hacían porque era arriba del hueso", explicó mientras recordaba el momento. Sin embargo, el tatuaje no produjo el efecto deseado. Cuando Flor le presentó el tatuaje a Otero, él la desestimó y la llamó "idiota" y "pelotuda". A pesar de este manotazo de ahogada, su relación culminó de todas maneras. "Obviamente nos separamos, no volvimos a estar juntos y yo tenía un Mariano en medio del ojete", recordó con simpatía.

Con el pasar del tiempo, la vida de Flor cambió y llegó un nuevo amor: Ramiro Ponce de León. Sin embargo, el tatuaje de Mariano se convirtió en un tema de conversación entre ellos. "Cuando llega Ramiro a quedarse en la zona, me dice: Flor, todo re bien, pero cada vez que tengo esta visual veo un Mariano", contó Flor en la entrevista. Así, decidida a cerrar esa etapa de su vida, optó por modificar el tatuaje. "Me saqué el ‘no’ y me hice un firulete. Ahora tengo un María gigante en el orto, con dos firuletes a los costados", concluyó.



La peculiar historia de Flor Peña nos recuerda las locuras que muchas personas pueden llegar a hacer por amor y cómo, con el tiempo, esos gestos pueden transformarse en anécdotas humorísticas y aprendizajes.

Lee también: Roberto García Moritán y Benjamín Vicuña habría protagonizado una escandalosa pelea: qué pasó

Temas de esta nota