Publicidad
 

ANÉCDOTA

|
16/11/2024

Cómo fue el día que Maradona se enojó con Susana Giménez por una entrevista

El insólito enojo de Diego
Cómo fue el día que Maradona se enojó con Susana Giménez por una entrevista
Cómo fue el día que Maradona se enojó con Susana Giménez por una entrevista

La relación entre Susana Giménez y Diego Maradona fue una de esas amistades que marcaron una época en el mundo del espectáculo argentino. Ambos eran iconos, cada uno en su respectivo campo: ella una diva indiscutida de la televisión y él, un astro del fútbol amado por millones alrededor del mundo. Su conexión trascendió la simple relación profesional, generando anécdotas memorables que aún son grabadas con cariño por quienes seguían sus programas. Sin embargo, como en cualquier relación de personalidades fuertes, no todo fue siempre pacífico y hubo momentos de tensión.

Una de las memorias más singulares que Susana Giménez compartió, fue la de un episodio que los enfrentó a ambos debido a un malentendido marcado por el paso de la estrella rival, Pelé, por el programa de Susana. "Yo le decía: qué te pasa, por qué no me hablás más", relató la conductora. Los celos vieron una faceta más humana de Maradona, quien confesó sentirse desplazado cuando Susana invitó al astro brasileño a su show. Fue un instante que, del desasosiego, pasó al humor gracias a la mente rápida de la conductora gimelada.



Diego, un hombre que solía hablar sin filtros, no dudó en confrontar a Susana al respecto. "Me dijo: qué tenés vos, que llevaste a Pelé a tu programa", recordó giménez, mientras Kun Agüero, nieto de Maradona , escudriñaba con atención lo que debía ser una lección de tolerancia. La manera en que Susana desactivó la bomba de celos fue tan brillante como inesperada. Sus palabras, cargadas de humor y en un giro amistoso, apelaron al propio sentido de justicia del "10": “Y yo le dije: vos fuiste a lo de Tinelli y yo no te dije nada”.

El diseño de esta pequeña trifulca era representativo de la relación afectuosa que compartían ambos. Después de reflexionar, Maradona aceptó la lógica de las palabras de Susana, quien resumió su ingenio con un simple gesto de reconciliación: "Nos abrazamos, porque yo lo adoraba, a toda la familia la adoro". Esta admisión pública de sus debilidades solo hizo que la figura de Diego pareciera más grande, incomprensible para muchos, entrañable para los auténticos seguidores.



El episodio, simple pero cargado de emociones, también subraya la esencia de lo que fue Maradona. Un hombre de contrastes, quien podía pasar del enojo a la risa en los confines de una charla amistosa. En esos momentos se revelaba su humanidad, el contraste entre ser una leyenda deportiva y un hombre con sentimientos como cualquier otro. Y Susana, imperturbable en su carisma, se convirtió en la intérprete de estos momentos, resaltando el cariño y respeto mutuos que los unía más allá de las pantallas. Esta peculiar amistad, cuya narrativa va más allá de anécdotas como esta, es un ejemplo luminoso de cómo la cultura popular puede unir personalidades de tal magnitud, a veces, con un simple abrazo, una risa compartida y un perdón implícito.

Lee también: Juana Viale contó cómo y por qué la afectó a Mirtha Legrand cuando era joven