Publicidad
 
26/11/2024

El papá de Otoño, sin filtros: “espero que se descubra la complicidad y el encubrimiento”

Durante su testimonio, cuestionó el accionar de la policía durante la investigación.
El papá de Otoño, sin filtros: “espero que se descubra la complicidad y el encubrimiento”
El papá de Otoño, sin filtros: “espero que se descubra la complicidad y el encubrimiento”

Roberto Uriarte tuvo que esperar 18 años para llegar a la instancia de un juicio por la desaparición y el crimen de su hija Otoño. Un período en el que tuvo que soportar todo tipo de insinuaciones, dilaciones y lo que, abiertamente, denunció como “complicidades”. Fue el primer testigo que se presentó en la jornada, luego de los alegatos.

 

Leé también: El cuerpo de Otoño: 17 años abandonado en la morgue y en un limbo jurídico

 

Y cuando finalizaba su testimonio, la abogada querellante Gabriela Prokopiew, le preguntó que esperaba del juicio. Uriarte pareció pensarlo un par de segundos; después miró a los tres jueces y precisó: “espera que se descubra la complicidad y el encubrimiento que hubo en todos estos 18 años”. Y sobre los imputados, comentó: “espero saber si son los responsables”.

 

Roberto recordó situaciones que parecen salidos de un manual sobre cómo no debe realizarse una investigación. Por ejemplo, a la mañana siguiente de la desaparición de la adolescente, el 24 de octubre de 2006, en la comisaría de Fernández Oro no le quisieron tomar la denuncia porque “todavía no habían pasado 48 horas de la desaparición”. Apenas si registraron el hecho como “una exposición”.

 

Uriarte recordó que al día siguiente de la desaparición no le quisieron tomar la denuncia en la comisaría de Fernández Oro. Foto: cipo360.

 

También precisó que la noche del 23 de octubre, preocupado porque su hija no llegaba a la chacra donde vivían, vio pasar un patrullero por la calle rural. Y 15 minutos después, cuando salió a buscarla, observó que regresaba desde el centro. “Es raro porque nunca pasaba tan seguido; teniendo en cuenta que era el único patrullero que había en el pueblo en esa época”, precisó.

 

En un cuarto intermedio del juicio, Uriarte no ocultó su malestar por el hecho de que lo hicieran esperar en una sala aparte. "No podemos escuchar los alegatos, nos dijeron. Como si eso fuera a cambiar algo. Parece una justicia del siglo XIX", exclamó.

 

Seguí leyendo: Caso Otoño: “Es un paso enorme en la búsqueda de la verdad”

 

El testimonio, manifestó el desagrado que le causaba tener que relacionarse con el jefe de la unidad policial de Fernández Oro, el comisario Ives Vallejos. “Siempre nos trataba socarronamente, como si Otoño se hubiera ido por su cuenta”, dijo. Pero el colmo de su disgusto llegó cuando le avisaron que había un rastro: la joven podía estar retenida en un prostíbulo de San Martín de los Andes.

 

Con un amigo fueron por su propia cuenta a la localidad neuquina; se pusieron en contacto con el papá de Natalia Ciccioli (otra adolescente desaparecida), y coordinaron una acción con la policía de esa localidad. Un par de voluntarios iba a ingresar al lugar para tratar de ubicara Otoño. Cuál no sería la sorpresa cuando a pocos metros del ingreso se encontraron a Vallejos repartiendo volantes con la cara de la menor.

 

El comisario terminó demorado por los efectivos neuquinos por entorpecer el procedimiento. A Otoño no la encontraron.