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VIRAL

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08/05/2025

Ricardo Darín reveló lo que le pasó al verse convertido en Mafalda

En plena fiebre por El Eternauta, el actor fue convertido en un divertido meme. ¿Cómo se lo tomó?

En un momento de pleno apogeo por el lanzamiento de El Eternauta en Netflix, Ricardo Darín, aclamado por su interpretación de Juan Salvo, se vio sorpresivamente en medio de una peculiar viralidad que no lo dejó indiferente. La serie no solo ha capturado la atención por su emocionante trama e impresionante producción, sino también ha resaltado la figura de Darín como embajador del talento argentino en el ámbito internacional, proporcionando una oportunidad única para explorar su versatilidad actoral. Sin embargo, más allá de los dotes interpretativos del actor, su nombre comenzó a resonar también en un contexto completamente diferente: el humor en Internet y, específicamente, a través de los memes.

El inevitable fenómeno de los memes, tan arraigado en nuestra cultura digital actual, no perdonó a Darín. Mentes creativas en Twitter, equipadas con herramientas de inteligencia artificial, le dieron vida a un alocado pero divertido concepto: Ricardo Darín personificado como Mafalda, el icónico y filosófico personaje de Quino. En las imágenes, Darín apareció con el característico peinado y vestido de Mafalda, una combinación que parecía tenerlo todo para arrancar sonrisas, menos del propio protagonista del meme: el mismísimo Ricardo Darín.

Durante su aparición en el programa Todo Pasa de Urbana Play, al ser cuestionado sobre su transmutación memética, el actor fue contundente. Con una sonrisa controlada pero desdeñosa, comentó: “Lo vi y no me causa ninguna gracia. Me lo pasó un amigo y casi lo insulto". Sus palabras resonaban en un eco de risas en el estudio, quienes a pesar de las risas respetaban la transparencia de Darín sobre su humor algo frustrado. Como un hombre conocido por su sinceridad, Darín explicó de manera rotunda que no encontraba el chiste tan hilarante como el resto de la audiencia parecía hacerlo.

Por otro lado, en los bastidores del éxito y la fama, un inesperado conflicto mediático se asomó entre Ricardo Darín y otro peso pesado de la actuación argentina, Julio Chávez. Surgida de la ocasión, la fricción parecía alimentarse de declaraciones públicas cargadas de ironía y una rivalidad no del todo bien encaminada. Darín, eternamente con aplomo, respondió las acusaciones de su colega con clase y un toque de escepticismo, destacando que su relación con Chile había sido "incierta" y a menudo "cubierta por las nieblas de los malentendidos propios de quienes compartimos el mismo gremio".

Mientras Darín enfatizaba su respeto y admiración pasada por Chávez, sin obviar la ironía perceptible en sus palabras, observadores y fanáticos se sumergieron en el intríngulis del asunto, especulando si esta tensión coexistía en equilibrio con las respetadas carreras de ambos actores o si alimentaba una dinámica competitiva intrínseca. Más allá de cualquier borde crítico, Darín puntualizaba que "no necesariamente representa envidia, más bien una sátira malinterpretada por quienes están afuera mirando adentro".

Al cerrar sus comentarios, Darín matizó el fervor del momento asegurando que las situaciones incómodas no lo detendrían de buscar desempeñar más roles memorables, posiblemente aquellos que desafíen aún más su ético límite de interpretación en pantalla, dejando el asunto de Mafalda como una anécdota pasajera en la gran narrativa de su carrera, una "comedia pasajera" en sus riquezas artísticas.

 

 

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