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INDIGNADO

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25/06/2025

Alejandro Fantino tuvo un día de furia y estalló al aire a puro insulto: “Son un pij…”

El conductor se corrió del eje en su programa de Neura y protagonizó un tenso momento en vivo.

Durante una reciente transmisión de su programa en el canal radial Neura, el reconocido conductor Alejandro Fantino se dejó llevar por una notable explosión de ira que, si bien no es precisamente atípica para él, esta vez cobró una intensidad particular. La razón fue un tema que enfrenta a diario y que claramente lo sobrepasa: el servicio de Autopistas del Sol, responsable de la ruta que conecta su hogar en Zona Norte con la Ciudad de Buenos Aires.

Visiblemente molesto, Fantino no escatimó palabras para expresar su enojo, canalizando sus insultos directamente hacia la cámara. En aquel instante de catarsis, no se guardó nada y llegó a la conclusión de que la empresa parecía una estructura imperfecta, cuyo mal servicio afecta no solo a él, un individuo en su contexto personal, sino a miles de personas que a diario enfrentan la misma situación: "Ni piensen que estoy enojado sólo porque me pasaron a faltar, Alejandro Fantino. No. He visto accidentes, personas que llegan tarde a trabajar, transportistas retrasados, todos afectados por el mismo desastre", puntualizó con fervor en vivo.



Su diatriba dirigida a la empresa se convirtió en una manifestación sobre el estado en que asegura se encuentran las rutas en cuestión. El conductor no dudó en mezclar ironía y enojo para designarlas con apodos despectivos que expresan todo su desdén. Continuó explicando cómo el entramado empresarial, compuesto por entidades de variada nacionalidad, daba la impresión de estar plagado de descuidos. Hasta un tal "Ezequiel Fernández" emergió como el supuesto líder de lo que Fantino describe como una fallida concepción comercial.

A lo largo de la producción de su argumento, Fantino especificó que había lidiado con el mismo trayecto durante 27 años, sugiriendo que no eran críticas basadas en experiencias ocasionales, sino en un uso prolongado y claramente frustrante a lo largo del tiempo.



Ya con un tono menos personalista y como si hablase en representación de todos los afectados, el conductor cerró su alegato solicitando que se tomen medidas correctivas: "No pienso tomar calles alternativas. Exijo que las rutas funcionen, que el dinero se ajuste de acuerdo a lo necesario." En esa línea dejó en claro que sus palabras eran el producto del cansancio y del dolor como usuario constante de un sistema que siente desde hace tiempo lo desalienta.