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ESPECTÁCULOS

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06/07/2025

Revelan el dineral que Mauro Icardi gastó con la China Suárez en su despedida de la Argentina: "Me infarto"

Antes de partir a Turquía, el futbolista y la actriz pasaron una última e intensa noche porteña a puro despilfarro.

Antes de su partida hacia Turquía, el célebre futbolista Mauro Icardi protagonizó una espectacular noche de despedida en Buenos Aires que permanecerá en la memoria de aquellos que tuvieron la fortuna de acompañarlo. Junto a él, la actriz China Suárez y un círculo de amigos cercanos celebraron con desenfreno en una secuencia que se desenvolvió entre los rincones más emblemáticos de la capital argentina.

El primer acto de este épico adiós se desarrolló en Gardiner, un icónico comedor de la Costanera, ya conocido por concentrar a las celebridades locales. Allí, en medio del glamur y el ambiente cosmopolita, el festejo fue en honor a Ivana Figueiras, modelo y querida amiga de Suárez. La noche se nutrió de risas, abrazos y un festejo que anticipaba el clímax que encontrarían después.



Con la oscuridad bien avanzada y los relojes marcando temprano la madrugada, el grupo recaló en el afamado club nocturno Tequila. Aquí fue donde Icardi, en un acto que reflejó tanto su generosidad como el perfil hedonista de la velada, desembolsó ni más ni menos que 4.500 dólares, cifra que, al hacerse pública, ha sorprendido a propios y extraños. La noche se tiñó del brillar de las copas de champagne. La burbujeante bebida fluyó casi sin cesar, bajo la consigna tácita de que esta fuese una ocasión donde la alegría superase cualquier cálculo financiero.

Sin embargo, no todo fue celebración. Emociones mezcladas opacaron los reflejos de la gran noche como nubarrones en día de fiesta. La noticia de que la China Suárez no podría acompañar a Icardi a Turquía, acarreando consigo a sus pequeños hijos, provocó revuelo. Pareció ser un cambio en los permisos legales realizado en última instancia por Benjamín Vicuña, quien habría, según se rumorea, actuado bajo viento y marea por considerar la constante movilidad de su ex pareja.



Simultáneamente, en otro capítulo de esta fascinante despedida, las obligaciones parentales también dispararon tensiones familiares. Icardi debió decir adiós a sus hijas Francesca e Isabella el mismo día de su partida, separaciones que se anudan con rutinas familiares y emociones más complejas que los luces de una fiesta. Algunos consideran esto una actitud discutible de Icardi, cercana a símbolos más frívolos que los verdaderos lazos familiares. Mientras tanto, Wanda Nara sirve de respaldo y custodio, cuidando que las niñas no sientan el peso de estas decisiones adultas en sus jóvenes vidas.

Y así, entre luces de la ciudad, burbujas de champagne y decisiones familiares, Mauro Icardi emprendió su rumbo a Turquía, dejando atrás un deductor rastro de preguntas y decisiones que, al igual que el champagne, brillan de efervescencia pero se desvanecen en la voz del tiempo.