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RESILIENCIA

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02/08/2025

Cómo cambió la relación de Patricia Pacheco con la familia del Potro Rodrigo tras la separación

La mediática ha tenido una vida muy agitada, difícil de resumir en pocas palabras.

El trágico accidente que ocurrió el 24 de junio del 2000 cambió la música y las vidas de los involucrados para siempre. Rodrigo Bueno, un ícono del cuarteto argentino, perdió la vida aquella fatídica noche, y su pareja, Patricia Pacheco, junto a su hijo, Ramiro, vivieron las consecuencias de dicho evento.

Desde entonces, Patricia Pacheco decidió mantenerse alejada del eye del público. Prefirió dar un paso atrás para proteger a su hijo y su privacidad, apartándolos de la tempestad mediática que seguía naturalmente al fenómeno Rodrigo. Sin embargo, Pacheco, en raras apariciones en los medios, se ha mostrado sincera y ha dado a conocer los desafíos que enfrentó en estos años. En una de sus reveladoras entrevistas, señaló la soledad que siguió a la tragedia, enfatizando la falta de apoyo emocional por parte de la familia Bueno, donde nombres como Beatriz Olave y Ulises Bueno brillan por su ausencia en términos afectivos.



A pesar de su discreción, las palabras de Patricia son siempre potentes y directas. Ha reconocido públicamente que nunca encontró un verdadero respaldo en la familia de Rodrigo, y, de hecho, siente que fue marginada y dejada de lado en momentos de necesidad. Deseos de reconciliación o al menos acercamientos han sido intentados, pero según Pacheco, estos gestos nunca fueron genuinos o satisfactorios. "Me encontré levantando mi vida desde cero", declaró al describir el resentimiento y la soledad que sintió.

El desdén de la familia Bueno, especialmente de Beatriz Olave y Ulises, impactó también en su hijo Ramiro. La relación con su abuela y su tío ha sido esporádica y principalmente superficial. Patricia asegura que, a lo largo de los años, se realizaron encuentros ocasionales pero nunca se llegó a consolidar un vínculo robusto. Sus declaraciones reflejan una madre protectora que veló por un entorno seguro y libre del acoso público para su hijo.



Los años no han sido fáciles para Patricia Pacheco. Además del peso de haber perdido a su pareja en tan trágicas circunstancias, tuvo que sobrellevar momentos económicos difíciles y continuo escrutinio social y familiar. Confesó que todos estos avatares no han permitido que se recupere totalmente. Entre demandas legales y miradas acusatorias, su lucha ha sido principalmente para brindar un ambiente amoroso y tranquilo a su hijo Ramiro. "Nunca me pedí ser parte del show", concluyó gravemente, marcando la claridad de su punta de vista ante la necesidad de normalidad para su familia.