Publicidad
 
17/10/2025

El riego en el Valle Inferior: un costo clave para la producción regional

Un análisis del INTA se refiere a cómo impacta en las distintas producciones.
Canal de riego. Foto gentileza INTA-Valle Inferior.
Canal de riego. Foto gentileza INTA-Valle Inferior.

Un estudio técnico de la EEA INTA Valle Inferior analizó la evolución del canon de riego en la región y su impacto en las principales actividades agropecuarias. Aunque la percepción de los productores cambió tras el retiro del subsidio estatal, los datos muestran que el valor del servicio sigue teniendo una incidencia reducida en los costos totales.

Lee también: Producción agropecuaria y hortícola: cambios, inversiones y perspectivas en el valle de Conesa

El sistema de riego gravitacional del Valle Inferior del río Negro, gestionado inicialmente por el gobierno nacional en la década del ’50 y luego por el provincial con la creación del IDEVI, fue clave para transformar la región en un polo agrícola y ganadero. Con más de 24 mil hectáreas bajo riego —y la proyección de sumar 4 mil más— la infraestructura permite producir forrajes, hortalizas, granos y frutos secos en una zona de fuerte arraigo productivo.

Un informe reciente elaborado por Edgardo Tejeda de la EEA INTA Valle Inferior, junto a técnicos de la AER San Javier y la EEA Alto Valle, evaluó la evolución del canon de riego entre 2018 y 2025 y su relación con los costos de diferentes actividades. El trabajo muestra cómo, tras décadas en que el Estado asumió parte del gasto, desde 2024 el financiamiento pasó a ser cubierto íntegramente por los productores.

En términos comparativos, la relación entre el precio de la hacienda y el canon de riego refleja que, incluso en los momentos más caros, la incidencia fue limitada. El punto de mayor costo relativo se registró en 2019, cuando el pago equivalía a la mayor cantidad de kilos de ternero por hectárea, pese a que el Estado subsidiaba buena parte del servicio. En contraste, en 2023 se dio la situación más favorable: buenos precios del novillo y canon subsidiado.

El análisis por rubros productivos permite dimensionar aún más el peso del canon. En la confección de rollos de alfalfa representa un 5% del costo total; en cebolla y en nogal apenas un 2%. En este sentido, los investigadores remarcan que la variación del canon tiene un efecto menor frente a otros factores que integran los costos patagónicos, como la logística, la energía o los insumos importados.

A su vez, la comparación con productos regionales muestra que, en promedio, un productor necesita destinar un 3,5% de su producción anual de novillo, un 4,3% de maíz o un 0,24% de avellanas para cubrir el canon por hectárea al año. El cultivo más afectado fue la cebolla, donde la baja en los precios en 2025 elevó ese porcentaje al 5,58%.

Las conclusiones del trabajo son claras: si bien el retiro de los aportes estatales modificó la percepción de los productores, el canon de riego no constituye hoy un factor determinante en la rentabilidad de las explotaciones. No obstante, sumado a otros costos crecientes, contribuye a la sensación de presión económica que enfrentan las actividades agropecuarias en la región.

Para el INTA, mantener el sistema de riego en condiciones resulta estratégico. No solo asegura la continuidad de producciones tradicionales, sino que permite proyectar nuevas incorporaciones de superficie bajo riego, con un manejo más eficiente del agua y un impacto directo en la diversificación y competitividad del Valle Inferior.