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17/10/2025

Azul Semeñenko: el cálido recuerdo de una de sus compañeras de trabajo

La mujer trans se desempeñaba en el Centro de Atención a la Víctima de Neuquén. Fue asesinada de varias puñaladas y su cuerpo, arrojado a un canal en Valentina Norte Rural.
“Voy a extrañar a una Azul única, carismática, con luz propia, una compañera dedicada y responsable", escribió una de sus compañeras en el Centro de Atención a la Víctima. Foto: gentileza.
“Voy a extrañar a una Azul única, carismática, con luz propia, una compañera dedicada y responsable", escribió una de sus compañeras en el Centro de Atención a la Víctima. Foto: gentileza.

Durante las tres semanas que Azul Semeñenko estuvo oficialmente desaparecida, las principales impulsoras de las marchas y reclamos de búsqueda fueron sus compañeras de trabajo. La mujer trans, de 49 años, se desempeñaba en el Centro de Atención a la Víctima. El martes encontraron un cuerpo abandonado en un canal de riego, al costado de la Bajada de Maida, y dos días después se confirmó que era el de la desafortunada Azul.

 

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Rosana Arévalo fue una de esas compañeras; además de la responsable del sector y por consiguiente, la “jefa”. En una publicación que realizó en su Facebook, recordó diversos momentos compartidos en ese ámbito laboral y destacó: “Voy a extrañar a una Azul única, carismática, con luz propia, una compañera dedicada y responsable”.

El primer día que llegó a la oficina, la responsable de realizarle la entrevista fue Arévalo: “estabas tímida y aunque me contestabas con un poco de vergüenza, nos fuimos conociendo. Luego te pregunté cómo querías que te llame y me respondiste “Azul”. Te pasé mi contacto para agendar y te dije “El lunes te espero a primera hora” y te fuiste. Más tarde me escribiste para decirme que te habías sentido cómoda conmigo”.

“Con el tiempo te fuiste ganando tu lugar, desenvolviéndote con plena libertad, porque eso eras: libre, excéntrica, única. Voy a recordar a esa Azul que caminaba por los pasillos del edificio, cantando en inglés, ofreciendo té, matecito o agua a todos. Voy a extrañar que me digas “Amore, te traigo algo?”. Voy a extrañar que vengas corriendo a preguntarme cuando no entendías los análisis, para que yo te los explique”, agregó.

 

Las compañeras de trabajo de Azul se habían sumado a las movilizaciones por Luciana Muñoz y otras mujeres desaparecidas. "Acompañarnos para no sentirnos tan solas", dijeron. Foto: archivo.

 

Entre otras cosas, Rosana mencionó que va a extrañar a “esa Azul que bajaba las escaleras, a quien yo veía pasar y le hacía un guiño”, los stickers, “tus mensajes, audios, esa risa pilla como te decía yo y las risas que compartías con los compañeros de maestranza en la cocina”.

“Voy a extrañar a una Azul única, carismática, con luz propia, una compañera dedicada y responsable. Voy a extrañar a la Azul que soñaba con su cirugía y que ya no le faltaba nada para concretarla. Voy a extrañar a Azul, a quien le apagaron su sueño y su vida. Todo esto te representaba y es la mejor descripción que puedo hacer de vos”, escribió Rosana.

Y finalizó su posteo con un reclamo concreto: “Exijo justicia por vos Azul. Que tu memoria inspire que nunca más se apague la vida de nadie de esta manera”.