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DÍA DE LA MADRE

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19/10/2025

La incansable lucha de una madre cipoleña para proteger a las infancias

Rosa Castro es referente a nivel nacional por ser una de las impulsoras de la Ley de Grooming en el país y por su incansable lucha para agregar la figura en el Código Penal. Es una madre y abuela destacada en Cipolletti.
Castro ha acompañado y apoyado a las familias de víctimas de femicidio o grooming en la zona. Foto: gentileza.
Castro ha acompañado y apoyado a las familias de víctimas de femicidio o grooming en la zona. Foto: gentileza.

La lucha contra el acoso sexual a menores fue su bandera durante gran parte de su vida. Rosa Castro es una madre cipoleña que vivió el grooming en la piel de su hija, quien fue víctima de este delito, definido como el proceso en el cual un adulto contacta y manipula a un menor de edad a través de medios electrónicos con el fin de cometer un delito sexual.

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En 2009, cuando su hija tenía 13 años, un hombre de 35 la contactó por Facebook, haciéndose pasar por un adolescente para enviarle imágenes desnudo. Una vez que el hombre le pidió encontrarse para concretar un encuentro sexual, la menor le contó a Rosa. El supuesto adolescente se hacía llamar Juan Manuel, decía tener 14 años y, ni bien empezaron a hablar, le pidió que le habilitara la cámara web. Ahí comenzó a mostrarse y le pedía que ella hiciera lo mismo.

La preocupación y lucha de Castro comenzó cuando se dio cuenta que podría estar haciéndole lo mismo a otras niñas, como pasó con su hija. Mediante un operativo con otra joven lograron engañarlo y capturar su cara en imágenes. Esto reveló que el acosador era el hijo de su ex jefe, quien la había despedido sin justifiación tras 11 años de trabajo. Esa persona conocía a su hija desde bebé, fue allí cuando comenzó su militancia.

Desde 2013 y antes ha estado luchando para que la Ley de Grooming sea aprobada en el país, incluso llegó a encadenarse en el Congreso de la Nación para que diputados trate el proyecto en ese entonces.

El proyecto había sido aprobado por el Senado en diciembre del 2011 y luego su tratamiento se fue dilatando por años. El mismo establecía penalizar las acciones deliberadas de una persona adulta para ganarse la confianza de un menor a través de Internet con el fin de obtener concesiones de índole sexual, más conocidas como “Grooming”.

Durante años Rosa se asesoró en temas de política, escuchando por primera vez la palabra grooming, juntando firmas para el tratamiento en el Congreso y atravesando cada sesión. Fue en noviembre del 2013 cuando se sancionó con fuerza de ley el proyecto que sigue firme hoy.

En la actualidad, tras una larga lucha, el grooming está tipificado en el Código Penal Argentino (Ley 26.904), con penas de 6 meses a 4 años de prisión, la denuncia y el seguimiento de estos casos siguen siendo deficientes.

Sin embargo, Rosa Castro ha manifestado que hay muchos casos en la zona pero que pocos de ellos son denunciados, principalmente apunta a la falta de capacitación y a su poco tratamiento dentro de la ESI (Educación Sexual Integral). Sostiene que el sistema judicial además no brinda información clara sobre el avance de las denuncias, por lo cual se dificulta conocer la situación en el Alto Valle y el progreso del problema.

Hoy en día Rosa es militante, brinda charlas en escuelas, organizaciones y acompaña familias para visibilizar el delito y que ninguna madre pase por lo mismo que ella. Ha acompañado luchas como el caso de Otoño, de Agustina Fernández, el triple femicidio, y casos de femicidios a nivel nacional.

En ocasiones ha expresado que afortunadamente su hija está viva y que su caso fue detenido a tiempo, pero que hay jovenes que nunca regresan a sus hogares y sus madres las siguen buscando. En Cipolletti es una referente, su lucha es reconocida a nivel nacional y el delito de grooming se hizo conocido en la región a partir de las presentaciones judiciales que ella presentó desde su rol de vecina y defensora de los derechos de mujeres y niños.