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24/10/2025

Caso Cabañares: la jueza Martín no accedió a la prórroga de la prisión preventiva del imputado

La fiscalía apeló y Segobia permanecerá en prisión hasta que se defina la cuestión. La alegría de sus familiares; el malestar de la mamá de la víctima.
La jueza Sonia Martín no hizo lugar al pedido de prórroga de la detención preventiva de Segobia. El imputado no recuperó su libertad por la apelación de la fiscalía. Foto: Cipo360.
La jueza Sonia Martín no hizo lugar al pedido de prórroga de la detención preventiva de Segobia. El imputado no recuperó su libertad por la apelación de la fiscalía. Foto: Cipo360.

Día de sensaciones contradictorias en la sala de audiencias del Poder Judicial. La jueza Sonia Martín comenzaba su alocución final. Debía decidir si prolongaba la prisión preventiva de Gonzalo Segobia, imputado por el femicidio de Silvia Cabañares. A su izquierda, un grupo rezaba en voz baja, implorando una gracia divina. Eran los familiares del acusado. A la izquierda, los rostros tensos y la expectativa también al máximo, rogaban por un fallo que lo mantuviera en prisión.

 

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La jueza finalmente tomó una postura: no hizo lugar a la continuidad de la preventiva que habían reclamado la fiscalía y la querella; el proceso continuará pero con Segobia en libertad. O en prisión domiciliaria, porque en principio deberá tener una tobillera electrónica. “Sujeto a disponibilidad” del equipamiento, que no siempre abunda.

Pero la fiscalía anunció que apelará la decisión y por lo tanto, ofició como efecto suspensivo: el imputado no se fue a su casa, tal como deseaban sus familiares, sino que retornó a la Unidad Penitenciaria. Pero con otro ánimo.

Luego de anunciar la decisión, la sala se vio estremecida por los gritos y los llantos emocionados de los familiares de Segobia. Y también por el enojo de la mamá de Cabañares, Flavia Currumil, que se vio desbordada por la situación. “Sí lo conocía, sí formaba parte de su círculo, es mentira que no sabe quién era Silvia”, sostuvo en forma acalorada. Y se retiró de la sala en una crisis de nervios.

 

El imputado, Gonzalo Segobia (izq), y el nuevo equipo de defensores. Foto: Cipo360.

 

El único inmutable a toda la situación que ocurría a su alrededor era Segobia, que en la audiencia estrenó abogados. El nuevo equipo, comandado por Sebastián Perazzolli, se tomó su tiempo para desacreditar la hipótesis presentada por los fiscales. “No hay indicios serios que permitan sostener la participación de Gonzalo (Segobia) en el crimen de Silvia. No hay huellas digitales, no hay material genético ni ADN que lo confirme. Y el trabajo realizado sobre los teléfonos (el chequeo sobre la ubicación del celular), no es una prueba científica”, argumentó.

La fiscalía había apuntado sus cañones sobre la prueba ya presentada, la necesidad de asegurar el proceso con la detención preventiva del único imputado, y el riesgo de que pueda incidir negativamente sobre la investigación.

La jueza Martín tuvo otras impresiones. Les cuestionó a la fiscalía y a la querella no haber aportado nuevos datos que permitieran sostener la acusación. “No presentaron nuevos testigos que permitieran asegurar que Segobia era parte del círculo cercano de Silvia (Cabañares). Y tampoco han traído la información del GPS del celular de Segobia”, sostuvo.

A criterio de la magistrada, los argumentos de la acusación “se ven desdibujados”, por lo que no hizo lugar a la prórroga de la preventiva y ordenó la libertad con tobillera electrónica. Quedó sujeta a dos supuestos: la disponibilidad del aparato de control, y la apelación que realizará la fiscalía y la acusación. Habrá una nueva audiencia en el corto plazo para definir ese tema.