Publicidad
 
05/11/2025

Diego M: la mamá denunció que le hicieron beber nafta “para callarlo”

El joven sigue internado en terapia y en los próximos días recibiría el alta médica. Piden ayuda para poder llevarlo a casa.
Diego está "despertando" del coma farmacológico, tras la ingestión de nafta. Su madre asegura que lo obligaron a tomarla "para callarlo". Foto: gentileza.
Diego está "despertando" del coma farmacológico, tras la ingestión de nafta. Su madre asegura que lo obligaron a tomarla "para callarlo". Foto: gentileza.

Diego M, el joven de 28 años que padece un trastorno del espectro autista, despertó del coma farmacológico y va mejorando poco a poco, aunque su estado general sigue siendo complejo. En los próximos días recibirá el alta médica, según le anticiparon los médicos del Hospital Pedro Moguillansky a su madre. El problema de Verónica, su mamá, es que no tiene las condiciones para llevárselo y pide ayuda.

 

Leé también: Convocan a marchar para pedir justicia por Diego, el joven autista internado en terapia intensiva

 

En diálogo con Cipo360, Verónica contó su sospecha: que a su hijo le hicieron beber nafta “para callarlo” y que “no pueda contarme los sufrimientos” que tuvo que padecer mientras estaba con su padre biológico. “A mis tres hijos les enseñé lo que es bueno y lo que es malo. Les enseñé a darse cuenta de los peligros. Él no iba a tomar lavandina; mucho menos nafta”, enfatizó angustiada.

Hace más de tres décadas, Verónica y Héctor iniciaron una relación de pareja en Cipolletti. Tuvieron tres hijos: Araceli (a punto de cumplir 30 años); Diego y Adrián (de 24). Los tres tienen autismo. Y en el caso de Araceli y Adrián, están al cuidado de unos tíos en Río Colorado. La pareja terminó separándose hace mucho tiempo: “me cansé de los malos tratos, de la violencia y de los golpes”, contó.

“Yo me vine hace un año y medio al Alto Valle para estar cerca de mi hijo, porque empecé a recibir denuncias de los vecinos por el maltrato al que lo estaban sometiendo”, contó. Y precisó que “hasta el día que la justicia se lo entregó al padre, Diego pesaba 85 kilos. Hoy, apenas llega a 35, no tiene músculos. Apenas los huesos”.

 

Diego en otros tiempos: pesaba 85 kilos y estaba bien de salud. Foto: gentileza.

 

Diego fue internado de urgencia el 16 de octubre pasado y directamente lo derivaron a terapia intensiva del Hospital Pedro Moguillansky. El diagnóstico fue intoxicación masiva por la ingestión de nafta.

La salud de Diego está muy complicada: los órganos internos sufrieron graves consecuencias. Verónica contó que “apenas le funcionan los riñones, los intestinos, el estómago. Le tengo que dar de comer con una jeringa. Y recién empiezan a funcionar los pulmones, para que pueda respirar sin ayuda”.

Para el alta médica, la solidaridad de la comunidad permitió conseguir una silla adaptada a las necesidades de Diego. Pero falta “una cama ortopédica, un colchón duro y uno antiescaras”, porque deberá estar en esa posición durante mucho tiempo.

 

Seguí leyendo: La desesperación de una madre: “Mi hijo ya no siente nada”

 

Pero para la mamá, Diego “está muerto en vida” porque casi no puede darse cuenta de lo que pasa a su alrededor. “Antes hacíamos karaoke, me pedía cosas, me llamaba. Ahora no entiende lo que se le dice. Está como perdido. Y tiene una mirada que a veces me asusta”, dijo.

Mañana, Verónica y su abogado se entrevistarán con el fiscal que está llevando la causa por “abandono de persona”. La mujer quiere explicar que su hijo no está en condiciones de declarar. “Antes podía comunicarse en forma verbal y a través de lenguaje de señas; hoy no entiende lo que se le dice”, puntualizó.

Y enfatizó: “mi hijo hablaba. Y sé que él me iba a decir todo lo que sufrió. Pero lo callaron antes para que no hable”.