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05/12/2025

Cuatro muertos en la ruta 22: a dos semanas del siniestro fatal qué se sabe y qué falta esclarecer

El siniestro donde una familia de Catriel perdió la vida sigue bajo análisis y la búsqueda de testigos.
El expediente por el fatal accidente sigue abierto y las próximas semanas serán claves para definir responsabilidades. foto achivo
El expediente por el fatal accidente sigue abierto y las próximas semanas serán claves para definir responsabilidades. foto achivo

Este viernes se cumple otra semana del trágico siniestro vial ocurrido en el kilómetro 1204 de la Ruta Nacional 22, entre Allen y Fernández Oro, donde murieron dos mujeres y dos menores, todos integrantes de una familia de Catriel que viajaba rumbo a sus vacaciones.

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El hecho ocurrió cuando la familia detuvo su Ford EcoSport sobre la mano rápida de la autovía, luego de que se desprendiera un porta equipaje. El conductor –único sobreviviente– había descendido para juntar los objetos caídos. Mientras otros vehículos disminuían la velocidad y esquivaban la escena, una Volkswagen Amarok V6 los embistió de atrás, arrastró la camioneta y esta terminó envuelta en llamas. Las cuatro víctimas quedaron atrapadas sin posibilidad de escape.

El conductor de la Amarok, Axel Adrián “Chinito” Araneda, permanece detenido con prisión preventiva. Este jueves la Fiscalía ordenó un examen físico para despejar la incógnita sobre qué hizo después de provocar el choque fatal, cuando manejaba borracho, a más de 170 kilómetros por hora y manipulando su teléfono minutos antes.

La querella: “Manejaba a 170 km/h, alcoholizado y sin capacidad de reacción”

El abogado querellante, Joaquín Hernández Catena, en diálogo con LU19 AM 690 aseguró que la investigación todavía tiene medidas pendientes pero que los elementos reunidos hasta ahora permiten sostener una acusación firme por conducción imprudente y negligente.

“Araneda manejaba con más de 30 km/h por encima del límite de 130. Los peritajes indican que circulaba entre 160 y 170 km/h, quizás más”, afirmó.

El abogado también señaló que el imputado habría consumido alcohol y posiblemente estupefacientes y que otros conductores sí pudieron frenar o esquivar la EcoSport detenida. "Una imprudencia previa (detenerse en la mano rápida) no excusa la imprudencia posterior".

  • “Si alguien cruza mal la calle, yo no puedo atropellarlo. El deber de diligencia es absoluto”.

Catena remarcó que buscan testigos presenciales, sobre todo quienes hayan circulado minutos antes o después del impacto, o quienes hayan visto el comportamiento de Araneda. Además confirmaron que no apareció la netbook que el sobreviviente perdió en medio del caos posterior al choque.

La defensa: “Araneda iba a 120-130 km/h y sí intentó ayudar”

Desde el otro lado, el defensor cipoleño Michel Rischmann presentó en la causa una declaración testimonial que –asegura– cambia el panorama.

Se trata de una mujer neuquina que viajaba hacia Las Grutas con su hermana y que afirma haber visto todo el accidente en primera línea.

Según su relato, la testigo circulaba a 80 km/h por el carril derecho y la Amarok la sobrepasó por el carril izquierdo a 120-130 km/h, velocidad permitida en ese tramo. También resaltó que el sol a esa hora “impedía ver hacia adelante”. Algo que sería crucial en el relato es que el porta equipaje estaba sobre la ruta y la EcoSport estaba detenida sin luces sobre el carril rápido.

Otro dato importante es que segura que Araneda sí se bajó de la camioneta y quiso acercarse a auxiliar a las víctimas, pero las llamas lo frenaron. Esto contradice la hipótesis fiscal, que sostiene que el imputado se quedó junto a su vehículo realizando llamadas.

Rischmann insistió en que su cliente está detenido “por cuestiones sociales” y no por evidencias contundentes:

“Con los elementos actuales, mi cliente no tendría responsabilidad penal. No así el otro conductor”.

El abogado también apuntó a la pericia de velocidad:

“Las marcas de frenada que tomó la Policía no dan 170 km/h. Con los mismos datos, el perito nuestro calcula entre 130 y 135”.

Respecto al alcohol, afirmó que el test arrojó 0,48 g/l pero que se realizó tres horas después del choque y que no está claro el nivel real al momento del impacto.

Lo que viene: audiencias clave y nuevos peritajes

La defensa tiene fijada para el 16 de diciembre una audiencia de impugnación de la prisión preventiva. También evalúan pedir una morigeración e incluso un sobreseimiento, si consideran que las pruebas resultan favorables.

La querella, en tanto, insistirá en reforzar la imputación y sumar penalidades si las pericias toxicológicas confirman la presencia de drogas.

la Fiscalía este jueves ordenó un examen físico al  Axel Adrián “Chinito” Araneda, para despejar la incógnita sobre qué hizo después de provocar el choque fatal, cuando manejaba borracho, a más de 170 kilómetros por hora y manipulando su teléfono minutos antes. El interrogante es si intentó auxiliar a las víctimas o nunca se movió de su Amarok. La jueza Claudia Lemunao avaló la medida y fijó plazo hasta el 9 de diciembre para que el cuerpo forense revele si en la piel del acusado hay rastros de verdad.