Publicidad
 

MATERNIDAD

|
13/12/2025

Rocío Marengo fue mamá hace poco y habló de la crisis que enfrenta: “No es nada fácil”

La dura crisis de Rocío Marengo con su bebé recién nacido: “No es nada fácil”

La vida de Rocío Marengo dio un giro inesperado con la llegada de su hijo Isidro, un cambio que ella misma describe como un antes y un después. Ser madre primeriza trae consigo una mezcla de emociones que la conocida modelo comparte abiertamente con sus seguidores, desde la dulce espera hasta las inquietudes propias de la maternidad reciente.

El pequeño Isidro llegó al mundo antes de lo previsto, circunstancia que ha impuesto un camino lleno de pruebas y resiliencia para Rocío Marengo. Mientras ella disfrutó del esperado alta médica, Isidro continúa sus días rodeado de cuidados intensivos en la neonatología del Sanatorio Otamendi. Este proceso de separación temporal no es fácil, pero Rocío mantiene una conexión estrecha con su hijo, confiando en los avances médicos y celebrando cada pequeño logro que Isidro alcanza.

A través de sus redes sociales, Rocío comparte cómo enfrenta cada día, revelando tanto alegrías como preocupaciones. "Claramente no es nada fácil, pero bebito es crack," expresa con orgullo y ternura, mostrando cómo el vínculo con su hijo le ofrece fortaleza en momentos de incertidumbre. Las redes, más allá de ser un espacio para compartir experiencias, se han convertido en un canal de apoyo fundamental que llena de calidez a una madre que encuentra en los mensajes y regalos de sus seguidores un bálsamo de amor.

Lee también: La verdadera razón por la que Laurita Fernández decidió separarse de Nicolás Cabré


Con los días, las novedades en torno a la salud de Isidro traen un hálito de esperanza. Tras avanzar de manera satisfactoria en su desarrollo, Rocío no tarda en compartir con alegría los progresos de su pequeño, una travesía médica que celebra junto a su círculo más cercano. "Isidro pasó de Neo 1 a Neo 3 y acá se festeja," dice agradecida, valorizando el apoyo constante que recibe de amigas y familia.

En casa, rodeada de obsequios que simbolizan el amor y la espera, Rocío aguarda con ansias el momento en que Isidro finalmente se reunirá con ella sin restricciones. Este periodo ha dejado una enseñanza profunda sobre la paciencia y la firmeza, con una promesa de felicidad plena al final del túnel que las dificultades temporales dibujan. Ante todo, la importancia del apoyo incondicional y la conexión emocional con su hijo se renueva cada día, reflejando el poder transformador de la maternidad en su vida.

Lee también: Jorge Rial abandonó Argenzuela por un problema de salud y crece la preocupación