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CONFESIONES

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29/12/2025

La confesión más dura de Romina Uhrig sobre su lucha personal contra las drogas

Romina Uhrig confesó que tuvo problemas de adicción tras Gran Hermano: “No lo pude manejar”

Durante una sentida entrevista, Romina Uhrig, ex participante de Gran Hermano, compartió una confesión desgarradora sobre los obstáculos que enfrentó tras dejar el reality. La popularidad, que muchos anhelan, llegó con un precio alto para Romina, quien se encontró atrapada en un oscuro capítulo personal de adicción y soledad. La vida después de la fama no siempre es un cuento de hadas y, para Romina, fue un desafío significativo volver a encontrar su equilibrio ante un mundo que la observaba constantemente.

Romina abrió su corazón y relató cómo el vacío y la devanación emocional, intensificados por su separación definitiva de Walter Festa, empujaron su vida hacia la noche y los excesos. Con sinceridad brutal, confesó que se sentía incapaz de manejar el tiempo a solas cuando sus hijas estaban con su padre, y cómo buscaba refugio en distracciones que la alejaban de su verdadero ser. "Quería olvidarme de todo", expresó, reconociendo lo fácil que es perderse a uno mismo en medio de tormentas internas.

El catalizador para su recuperación fue su hija mayor, Mia, de tan solo 15 años, quien extendió la mano en el momento justo. "Fue ella, junto con mi fe y un especialista maravilloso, quienes me ayudaron a salir", compartió Uhrig con gratitud palpable. El papel crucial de la familia se convirtió en una luz guía en su camino de sanación.

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A menudo, en la industria del entretenimiento, la presión mediática puede ser abrumadora, y Uhrig fue un testimonio de ello. "Fui frágil ante el medio y las constantes críticas afectaron más de lo que pensé", admitió. El dolor y la necesidad de huir fueron instalándose cada vez más en su vida, llevándola incluso a unirse con gente que no tenía sus mejores intereses en mente.

Sin embargo, con tiempo, terapias adecuadas y un inquebrantable deseo de volver a encontrarse, Romina logró tomar perspectiva sobre su viaje. "Todo lo que me ocurrió fue una llamada de atención, y aunque llegué a un punto bajo, mi deseo de estar allí para mis hijas prevaleció", añadió, reflejando una fuerza renovada.

Hoy en día, Romina Uhrig se encuentra en un espacio distinto, donde las enseñanzas de su pasado informan un presente con intención y cuidado. Acompañada por sus hijas y un sistema de apoyo sólido, sostiene que la depresión y los ataques de pánico no definen su historia. Afrontarlo sin vergüenza es, según dice, la verdadera belleza del resurgir. "Sin Mia, ese punto de viraje puede que no haya sucedido a tiempo", concluyó Romina, agradecida por el amor y la segunda oportunidad que sus circunstancias le ofrecieron, asegurando que compartir su experiencia no es solo un alivio personal, sino una llamada a la empatía y comprensión para quienes puedan necesitarlo.

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