Publicidad
 

DIPLOMACIA

|
08/01/2026

Petro y Trump hablaron por teléfono y acordaron un encuentro en la Casa Blanca

El presidente de Estados Unidos y su par colombiano pactaron una visita a Washington, en medio de las tensiones tras la detención de Nicolás Maduro en Venezuela.

En un giro inesperado en la arena diplomática internacional, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han decidido dar un paso crucial hacia la reconciliación bilateral.

Esta decisión viene de la mano de una conversación telefónica que se extendió por cerca de una hora entre ambos mandatarios, quienes acordaron un encuentro histórico en la Casa Blanca para aliviar tensiones recientes infligidas por la detención de Nicolás Maduro en Venezuela.

La comunicación telefónica se destacó por su tono constructivo, albergando la intención mutua de apaciguar una escalada de tensiones verbales que habían alcanzado niveles preocupantes. Anteriormente, Trump había lanzado declaraciones que hicieron vislumbrar la posibilidad de una acción militar similar a la que resultó en la aprehensión de Maduro en el país vecino. En respuesta, Petro reunió multitudes en Bogotá en defensa de la soberanía nacional, en un gesto de firmeza que resultó ser un punto de inflexión en el diálogo bilateral.

El protagonismo de este encuentro fue acentuado por la retórica conciliadora de Trump, quien catalogó su charla con Petro como 'un gran honor'. Mientras tanto, Petro expuso varios puntos críticos propios de ambas naciones, comprometiéndose a reinstaurar un canal de comunicación efectiva entre la Cancillería colombiana y el Departamento de Estado estadounidense, que había quedado fraccionado en el tiempo por la rica historia de enfrentamientos verbales entre ambos países.

Petro resaltó, 'Si no se dialoga, hay guerra. Nos lo ha enseñado la historia de Colombia'.
Durante este intercambio, temas como el narcotráfico fluyeron abundantemente. Petro destacó cifras sobre la lucha de su gobierno contra las drogas, rechazando vehementemente cualquier imputación de narcotráfico en su contra. Igualmente, reivindicó la colaboración con el Ejecutivo de Maduro para erradicar el flagelo del narcotráfico en la convulsa región del Catatumbo.

Por otro lado, Petro dejó clara su preocupación sobre las operaciones antidrogas de Estados Unidos en el mar Caribe y Pacífico oriental, reconociendo que estas asimetrías han deteriorado la relación bilateral, llegando al punto de afectar su estatus migratorio hacia EE.UU.

El presidente también abordó la necesidad de un diálogo tripartito con Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, para avanzar hacia la estabilidad sociopolítica en su país vecino. 'La paz de Venezuela es la paz de Colombia y viceversa', agregó Petro, evidenciando su visión integradora del equilibrio regional.