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EMPRENDIMIENTO

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11/01/2026

El emprendimiento millonario de Luciano Pereyra que sorprendió a todos

Luciano Pereyra se lanzó como empresario: cuál es su nuevo emprendimiento millonario

En un giro sorprendente en su carrera artística, el reconocido cantante argentino Luciano Pereyra ha decidido explorar territorios fuera de su conocida zona de confort, los escenarios, y abrirse camino en el mundo de los negocios con un emprendimiento que promete no solo atraer la atención de sus seguidores sino también deleitar a los amantes del vino.

Este nuevo emprendimiento, bautizado como Re-Cordis, emerge nada menos que del corazón del famoso Valle de Uco, en Mendoza. Se trata de una bodega boutique dedicada exclusivamente a la producción de vinos premium, una elección que no es fruto del azar. La región es conocida por sus inmejorables condiciones para el cultivo de la vid, ofreciendo un terroir singular que confiere a sus vinos una calidad excepcional.

Acompañado en esta empresa por Javier Ábrego e Iván Pillud, estrellas en el firmamento empresarial, Luciano Pereyra incursiona en el mundo del vino con una filosofía que trasciende el mero interés comercial. Re-Cordis es mucho más que un negocio; es un homenaje a las memorias, a los relatos personales, encapsulados detrás de cada botella de vino bajo la premisa emocional de 'recordar es volver a pasar por el corazón'.

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Los viñedos de Re-Cordis están estratégicamente ubicados en Gualtallary, una subregión reconocida en el Valle de Uco, famosa por la profundidad de su suelo y el carácter que imprime a sus vinos. La oferta de la bodega se distingue por su diversidad: desde la frescura y expresividad de su línea 'Espejos', pasando por la complejidad de 'Miradas', hasta llegar a 'Parpadeo', el emblema del proyecto que se cierra con broche de oro como el perfecto embajador del terroir de Mendoza.

Para Luciano, este proyecto no representa un distanciamiento de su esencia como artista, sino más bien una expansión de su habilidad para contar historias, uniendo su pasión por la música con el arte de la vitivinicultura. Esta forma de expresión, aunque diferente, lleva su sello personal, buscando resonar con el público a un nivel más íntimo y sensorial.

Proyectando hacia el futuro, la bodega mantiene su mirada puesta en el crecimiento sostenible. Sin apresuramientos, los planes incluyen fortalecer su presencia en el enoturismo y ofrecer experiencias culturales que vinculen a los visitantes con la historia y el alma de cada botella. La inversión realizada no busca grandes titulares, sino asegurar un futuro sólido, en el cual Luciano Pereyra espera dejar una huella duradera y multisectorial, demostrando que su narración, ya sea musical o enológica, no conoce barreras.

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