Publicidad
 
16/01/2026

La agricultura creció en Río Negro con una planificación sostenida: los detalles

Fue con un eje en el desarrollo de nuevas áreas bajo riego, la producción forrajera, de cereales y hortícola acompañando el arraigo rural.
2025 marcó un punto de inflexión para el riego y la producción. Foto Gobierno de Río Negro.
2025 marcó un punto de inflexión para el riego y la producción. Foto Gobierno de Río Negro.

025 cerró como un buen año para la agricultura rionegrina, según un último reporte de la provincia. El ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, sostuvo que “la decisión estratégica de invertir en riego y producción es lo que permite que la agricultura vuelva a ser motor de desarrollo en nuestra provincia, con impacto directo en empleo, valor agregado y arraigo territorial”.

Lee también: El catastrófico número de la producción de duraznos y pelones en Viedma

Uno de los pilares del año fue el avance de la reformulación de los proyectos de riego entre los cuales se destacaron Negro Muerto, Guardia Mitre, Colonia Josefa y Canal Pomona San Antonio, que proyectan más de 100.000 hectáreas con potencial productivo bajo riego.

De esta manera, se integró la horticultura, la agricultura extensiva y la ganadería, lo cual posicionó a Río Negro como uno de los principales polos de expansión agrícola del país. En esta zona, se priorizaron cultivos estratégicos como alfalfa, maíz, trigo y cebolla, con alto impacto en la rotación de suelos, la provisión de forraje y la diversificación productiva.

El secretario de Agricultura de Río Negro, Lucio Reinoso, explicó que “la alfalfa y el maíz son hoy la base para fortalecer la ganadería en toda la provincia, mientras que la cebolla abre una oportunidad concreta de ingreso económico y desarrollo productivo especialmente en Conesa, Guardia Mitre y el Valle Inferior. Esto se ve reflejado en el incremento en la demanda de mano de obra que proveen los diferentes servicios agrícolas”.

En materia de financiamiento, durante 2025 se destinaron más de $280 millones en líneas con tasas subsidiadas para productores forrajeros, hortícolas y apícolas, alcanzando proyectos de implantación de alfalfa, producción de maíz para silo, horticultura bajo riego y fortalecimiento de cadenas como la cebolla y la miel. “El objetivo de estas líneas es acompañar a los productores más vulnerables que no suelen ser sujetos de crédito en organismos de financiamiento tradicional”, sumó.

En paralelo, el programa de invernaderos “Kilómetro 0” alcanzó 14 módulos productivos en funcionamiento, con sistemas hortícolas e hidropónicos en localidades de clima riguroso, permitiendo producción de cercanía durante todo el año y fortaleciendo la seguridad alimentaria local.

El cuidado ambiental también fue eje de la gestión. A través de campañas de Buenas Prácticas Agrícolas, se profundizó la recolección de envases fitosanitarios, ordenando el uso de insumos y reduciendo riesgos en las chacras.

El sector apícola mostró un crecimiento sostenido: actualmente Río Negro cuenta con más de 400 apicultores y una producción anual cercana a las 1.200 toneladas de miel, acompañada por formación de inspectores, habilitación de salas de extracción y asistencia técnica en territorio.

Además, se inauguró la Diplomatura Apícola, una capacitación que se desarrolla de manera articulada entre el INEP de la UNRN, el CERC, el INTA. La iniciativa sumó más de 300 personas inscriptas en toda la provincia. Esta acción se complementa con una inversión provincial superior a los $65 millones destinada a la profesionalización de la actividad provenientes del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y otros $15 millones orientados a financiamiento para insumos e infraestructura.