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25/01/2026

El riego con aguas cloacales tratadas dio lugar a la creación de un pequeño bosque

La experiencia se desarrolla en la comuna de San Javier donde hay “vuelco cero”.
Los árboles aparecen como materia prima para microemprendimientos. Fotos gentileza.
Los árboles aparecen como materia prima para microemprendimientos. Fotos gentileza.

La Comuna de Fuerte San Javier continúa consolidando el proyecto de reúso de aguas residuales tratadas provenientes de la planta cloacal local, en el marco de un Convenio de Cooperación Técnica firmado en el año 2021 entre el Departamento Provincial de Aguas (DPA), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Aguas Rionegrinas Sociedad Anónima (ARSA) y el gobierno de esa localidad.

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Durante el último fin de semana, la jefa comunal Gladys Almuna recibió la visita del superintendente del DPA, Gastón Renda, quien recorrió la planta cloacal y supervisó los avances del proyecto, acompañado por el equipo técnico del organismo provincial. La iniciativa se lleva a cabo en un predio contiguo a una zona urbana en una superficie que abarca una hectárea.

La reutilización del agua cloacal tratada y proveniente de las conexiones locales, se destina principalmente al riego forestal, alineándose con la política provincial de “vuelco cero” al río Negro, con el objetivo de preservar la calidad del recurso hídrico y promover una gestión integral del agua.

El proyecto se encuentra bajo la coordinación técnica del ingeniero forestal Santiago Magnin, jefe del Departamento de Proyectos de Bioingeniería del DPA, y cuenta con financiamiento del organismo provincial. Actualmente, San Javier se posiciona de manera destacada en el ranking provincial de localidades que implementan el reúso de efluentes tratados. También toma parte en esta propues ambiental el ingeniero forestal Manuel García Cortes, del INTA

En el marco de esta iniciativa se realizan ensayos forestales con especies como sauce y álamo, destacándose el sauce criollo, especie autóctona, y el sauce mimbre, utilizado para la obtención de material destinado a cursos de cestería en mimbre, capacitación que en 2025 contó con una amplia participación de vecinos y vecinas de la localidad.

Asimismo, se incorporaron especies como eucaliptos, con fines de producción de leña de alto poder calorífico, sumándose casuarinas, un género de árboles y arbustos australianos y asiáticos, conocidos por su apariencia similar a las coníferas, con finas ramillas verdes que parecen hojas de pino, aunque en realidad son ramas modificadas y sus hojas son escamas diminutas, siendo excelentes rompevientos y muy útiles en reforestación, aunque en algunos lugares pueden ser invasoras.

Se les llama a veces "pinos australianos" o "árboles de la tristeza" y se adaptan bien a suelos arenosos y salinos, prosperando en climas cálidos y costeros.  También se implantó otra especie llamado pino “tosquero”. Todas estas variedades están destinadas a la conformación de cortinas forestales perimetrales.

Si bien la plantación formal de las estacas se concretó durante 2023, evidentemente están teniendo una importante evolución tomando en cuenta que están atravesando su tercer año de crecimiento en altura, y ya se pueden observar troncos que exhiben unos tres metros algunos casos.

Luego de la visita se destacó que esta experiencia genera en la localidad, vecina a Viedma, un impacto ambiental positivo, promueve el desarrollo de capacidades locales, impulsa la economía regional y refuerza el compromiso de la Comuna de Fuerte San Javier con el cuidado del ambiente y el desarrollo sostenible.