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27/01/2026

Suecia busca bajar la edad de imputabilidad a 13 años

Para casos de delitos graves penados con por lo menos cuatro años de prisión.

Un anuncio reciente del gobierno sueco ha agitado el debate público al proponer una reducción en la edad de responsabilidad penal. En una conferencia de prensa realizada en Estocolmo, el ministro de Justicia, Gunnar Strömmer, detalló el proyecto de ley que permitiría enjuiciar a menores de apenas 13 años por delitos graves, incluyendo homicidio y violación. Esta controvertida medida surge en reacción a una ola de violencia impulsada por pandillas en el país escandinavo, donde el uso de jóvenes en actividades criminales se ha convertido en una táctica recurrente. 

Strömmer justificó esta drástica decisión citando la implicación de jóvenes de menos de 15 años en 52 investigaciones por homicidio o intentos, a lo largo del pasado año.

Esta caída en la edad penal es vista como una estrategia temporal para enfrentar un problema inmediato y se revisará en cinco años con la esperanza de encontrar soluciones más preventivas. Con esta legislación temporal, el gobierno confía en reducir el crimen juvenil a niveles que permitan reevaluar los límites de edad para enjuiciamiento. 

 

 

El plan establecido sugiere penas significativamente menores para los jóvenes infractores: un adolescente de 13 años sería susceptible a recibir una condena que es solo una décima de la que corresponde a un adulto, mientras que para uno de 14 años esta se reduciría a una quinta parte. A pesar de esto, el sistema judicial conservaría la posibilidad de aplicar medidas alternativas al encarcelamiento, como ha sido tradición hasta ahora. Los menores capturados en problemas penales hoy suelen ser entregados al sistema de bienestar social, que determina el entorno más adecuado para su cuidado, ya sea en hogares de acogida o mediante otras formas de supervisión. 

Esta iniciativa está diseñada para contrarrestar la creciente involucración de menores de edad en enfrentamientos entre grupos dedicados al tráfico de drogas, un fenómeno que ha desestabilizado notablemente la seguridad pública en Suecia. Estas pandillas con frecuencia reclutan niños para actuar como ejecutores de sus rivalidades, aprovechando el hecho de que por su edad no pueden ser juzgados como adultos.

Ahora, es un caso de espera y observación para ver cómo esta modificación legislativa impactará realmente en los esfuerzos por frenar el ascenso del crimen juvenil y las guerras de bandas que están convirtiendo el escenario sueco en uno más temido que familiar.