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14/02/2026

Preocupación: hubo despidos masivos en uno de los principales frigoríficos del país

Según trascendió, atraviesa una delicada situación financiera, con deudas que ascienden a $34.000 millones.

La situación económica en Argentina sigue despertando serias preocupaciones, esta vez impactando de lleno en uno de los sectores cárnicos más reconocidos del país: el Frigorífico Pico. La empresa, conocida ampliamente por su histórica marca Paty, se encuentra inmersa en una crisis sin precedentes, con el despido de 194 empleados y el cese de operaciones en sus plantas localizadas en Trenel, General Pico y Arata, ubicadas en La Pampa.

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La sombra del capitalismo de Javier Milei parece acechar a las empresas nacionales, añadiendo tensión en un contexto ya crítico. La familia Lowenstein, propietaria del frigorífico, había suspendido anteriormente a toda la plantilla de 450 trabajadores en un intento por sortear una situación financiera que suma deudas por $34.000 millones, $22.000 millones de los cuales son con bancos públicos. Además, se enfrentan a un aluvión de cheques rechazados por $12.000 millones adeudados a proveedores.

La baja en el consumo interno confirma lo que muchos temían: de procesar 600 cabezas al día, la cifra ha descendido alarmantemente a menos de 50, conduciendo al frigorífico a solicitar un procedimiento preventivo de crisis. La angustia de los trabajadores crece por días. Un reciente encuentro en Trenel puso de manifiesto la desesperación de 79 familias en un pueblo de apenas 7 mil habitantes, quienes reclaman el pago de indemnizaciones hasta ahora incumplidas. La falta de comunicación por parte de la dirección acrecienta la frustración, en un entorno donde hasta la cooperativa eléctrica ha suspendido sus servicios por falta de pago.

La escena en estos establecimientos es de confusión; mientras parte del personal de recursos humanos sigue activo, los zumbidos de las operaciones continuas parecieran desmentir el estado crítico proclamado. Empleados denuncian un desconocimiento alarmante sobre el futuro, mientras resurge la necesidad de una reorganización que permita vislumbrar alguna esperanza.

La masiva baja despidos y el colapso financiero subrayan la urgente necesidad de acciones que detengan esta coyuntura crítica. Los ojos del mundo cárnico local y de los cientos de familias argentinas observan atentos, esperando que una solución viable pueda poner fin a esta alarmante situación. Las respuestas y responsabilidades ahora más que nunca son vitales para prevenir un desenlace aún más catastrófico.

Sin embargo, las perspectivas inmediatas continúan siendo inciertas, evocando una reflexión sobre la fragilidad económica y laboral que define esta nueva era de desafíos. En La Pampa, los restos del Frigorífico Pico reflejan un clamor de auxilio entre la desazón de crecer en la adversidad.