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15/02/2026

La carne vacuna cayó un 13% y el consumo es mínimo en 20 años

La menor oferta y los precios elevados afectan la mesa de los argentinos, según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes.

En el comienzo del año. el sector de la carne bovina en Argentina enfrenta una de sus peores crisis, marcando mínimos históricos en el consumo y producción. El último reporte de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra) revela caídas preocupantes en varios indicadores claves del sector.

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El consumo aparente de carne vacuna se desplomó un 13% entre enero de 2025 y enero de 2026, alcanzando uno de los niveles más bajos en dos décadas. El promedio móvil del último año se sitúa en 47,9 kilos por habitante al año, consolidando una tendencia a la baja, con una reducción del 0,5% respecto al año anterior. Esta baja en el consumo refleja no solo factores económicos, sino también limitaciones en la producción.

La producción y faena de ganado son indicadores críticos de esta contracción. En enero de 2026, los datos muestran una faena de apenas 1,014 millones de cabezas, un 16,1% inferior al mes anterior, y una reducción del 11,8% en comparación con enero de 2025. Esta caída, según Ciccra, está agravada por fenómenos climáticos como la sequía y las inundaciones de años anteriores, que han afectado gravemente el stock ganadero y los índices de preñez.

Esta crisis no solo afecta el mercado interno, sino también las exportaciones. A fines de 2025, se registró una fuerte disminución en algunas exportaciones, especialmente hacia China, el principal consumidor de esta carne, que redujo sus compras mensuales en un 25,6%. Las ventas a otros países también mostraron una tendencia a la baja, con descensos en Canadá, Alemania y Países Bajos, entre otros.

El impacto económico es significativo, ya que la carne vacuna es un componente crucial en la economía argentina. Los precios de la carne han mantenido un crecimiento constante, en parte impulsados por la inflación general. En tiendas y carnicerías, el costo de la carne testifica esta realidad, ilusoriamente incrementando pero al reflejar un valor real menor cosa que ocasiona aumento en comparación directa a la inflación general que experimenta una tendencia alta. Ciccra registra un incremento interanual del 70,8% para el precio de la carne vacuna.

La situación plantea un desafío para el sector, que busca no solo estabilizar la producción y el consumo, sino también adaptar la estructura productiva a los desafíos ambientales y de mercado. El sector espera que la situación mejore, enfocándose en nuevas estrategias para adaptarse a las fluctuaciones del consumo y los caprichos del mercado global.