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ECONOMÍA

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24/02/2026

El consumo cayó un 0,8% interanual en enero

Los datos se desprenden del último informe del Indicador de Consumo presentado por la Cámara Argentina de Comercio (CAC) para el pasado mes de enero.

En el inicio de 2026, el consumo muestra señales preocupantes que podrían influir negativamente en el anhelado repunte de la economía. Según el último informe de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el consumo de bienes y servicios sufrió una preocupación al registrar una baja interanual del 0,8% en enero. Este descenso fue percibido en sectores esenciales para la vida cotidiana y el entretenimiento, como "Recreación y Cultura" e "Indumentaria y Calzado". Sin embargo, existe un contraste con el crecimiento desestacionalizado del 0,7% comparado al mes anterior, diciembre de 2025.

El informe desglosado revela que, si bien algunos sectores lograron mantener una estabilidad relativa, como "Transporte y Vehículos", que solo decreció un 0,1%, otros experimentaron una caída más notable del 2,9%, afectando negativamente con una contribución de 1,6 puntos porcentuales al índice general. A pesar de estos números negativos, el sector de "Vivienda, Alquileres y Servicios Públicos" brindó un respiro con un importante crecimiento del 7,1% interanual, lo que se mantuvo como un salvavidas dentro de una estructura de consumo golpeada, apoyando la variación total del índice con 1,2 puntos positivos.

Cabe destacar que mirando hacia el final de 2025, el consumo masivo en los llamados FMCG ('fast-moving consumer goods') mantuvo un comportamiento similar de quietud con una baja interanual del 0,3% en diciembre de 2025. Asimismo, los pronósticos desestacionalizados muestran una caída intermensual del 1,2%. Esto subraya las dificultades en diversos segmentos de mercados de consumo.

No obstante, no todo en el paisaje con un panorama sombrío. El terreno del crédito ha mostrado signos de vitalidad; a lo largo de los meses finales de 2025, el crédito al consumo ha logrado mantener un vigoroso crecimiento. Específicamente, el crédito a familias hace aproximadamente dos años que mantenía una racha de expansión notable, aunque su impulso se vio frenado a finales del pasado año.

Por el contrario, la tendencia empezó a enfriarse para varias fuentes de crédito personal, incluidas las tarjetas de crédito y préstamos, cuyo dinamismo disminuyó junto al crédito prendario e hipotecario. Aspectos tangibles de este fenómeno son la desaceleración en el patentamiento de autos y la reducción en operaciones de escrituras para propiedades. En contraste, el consumo de electrodomésticos ha logrado mantenerse relativamente incólume a estos altibajos con una tendencia estable durante el período evaluado.