Publicidad
 
18/03/2026

El Gobierno flexibilizó el otorgamiento de patentes farmacéuticas

La decisión administrativa implica el fin de un marco normativo que restringía el otorgamiento de patentes en el sector salud bajo criterios específicos de examen.

En un paso hacia una mayor apertura y cooperación comercial, el Gobierno nacional ha realizado un importante cambio en las normas que regulan el otorgamiento de patentes químico-farmacéuticas. Este ajuste se realiza en cumplimiento de un acuerdo comercial previamente establecido con los Estados Unidos, lo que marca un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales entre ambas naciones.

Lee también: El gobierno busca acelerar la discusión de la reforma electoral

Hasta el momento, las pautas de patentabilidad vigentes desde 2012 establecían rigurosos criterios de examen que, en muchas ocasiones, se señalaban como limitaciones al desarrollo y expansión de nuevas invenciones en el sector de la salud. Sin embargo, con la implementación de la Resolución Conjunta 1/2026, suscrita por los ministerios de Salud, Economía y la Agencia Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), estas barreras se han levantado, otorgando al INPI una mayor autonomía para evaluar de manera individual cada solicitud de patente.

Según el ministro de Modernización, Federico Sturzenegger, esta medida pone a la Argentina en consonancia con los estándares internacionales de propiedad intelectual, permitiendo que el país participe más activamente en el mercado global. "El cambio normativo no sólo alinea al país con nuestros socios comerciales, sino que además abre la puerta del mercado estadounidense para nuestra industria farmacéutica", explicó Sturzenegger. Además, aseguró que los productos ya comercializados en el país no se verán afectados, manteniendo su disponibilidad sin modificaciones.

La derogación de las normas previas pone fin a un marco normativo que limitaba la patentabilidad de polimorfos, sales y otros derivados químicos bajo el argumento de que eran similitudes de propiedades ya conocidas. También suprime las restricciones sobre las patentes de segunda indicación médica y dosificación, que previamente no se consideraban métodos patentables. Con el nuevo enfoque, el proceder será evaluar la patentabilidad conforme a la Ley de Patentes, respetando los principios de novedad, actividad inventiva y aplicación industrial.

Dicho ajuste no sólo es una alineación internacional, sino que, de acuerdo con las autoridades, responde a la urgencia de promover la innovación constante y asegurar que la población pueda acceder a nuevos productos farmacéuticos que mejoren la salud pública y tengan un impacto positivo en el bienestar general. La apuesta del Gobierno es propiciar un entorno de seguridad jurídica y previsibilidad favorable a la introducción de tecnologías vanguardistas, contribuyendo al progreso científico y a la salud social.