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COEFICIENTE GINI

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07/04/2026

El 10% más rico de Argentina gana 13 veces más que el 10% más pobre

El coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, se ubicó en 0,427, apenas por debajo del 0,430 registrado un año atrás.

Argentina enfrenta uno de sus más grandes desafíos sociales y económicos: la persistente desigualdad de ingresos. Esta situación, que permanece prácticamente inmóvil a lo largo de los últimos años, fue confirmada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en su reciente informe sobre la Evolución de la Distribución del Ingreso.

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El informe revela que el 10% más rico de la población argentina acapara un impresionante 32,3% del total de los ingresos, mientras que el 10% más pobre accede solamente al 1,8%. Este marcado desequilibrio es un claro reflejo de las pocas mejoras en la matriz distributiva del país, a pesar de las leves disminuciones en los índices de pobreza.

El coeficiente de Gini, utilizado para medir la desigualdad, apenas mostró una mejora simbólica al ubicarse en 0,427, frente al 0,430 del año anterior. Si bien esta pequeña variación podría parecer prometedora, expertos señalan que en la práctica denota un estancamiento, con la desigualdad permaneciendo inalterada pese a los cambios en la economía.

En términos de ingresos, los datos no son menos desalentadores. El ingreso promedio de la población ocupada es de aproximadamente 1.068.540 pesos, no obstante, la realidad mediana de 800 mil pesos sugiere una fuerte dispersión y polarización salarial. Más alarmante es que el 40% de los trabajadores más pobres perciben en promedio 392.439 pesos, una cifra que palidece en comparación con los 2,5 millones de pesos que reciben los sectores más adinerados.

Uno de los aspectos más notorios de la desigualdad salarial es la brecha entre trabajadores formales e informales. Aquel sector con descuento jubilatorio, conocido como empleo formal, tiene ingresos que casi duplican a los del sector informal. Además, la perpetuación de la brecha de género en el país es otra inquietante realidad. Mientras los hombres poseen un ingreso promedio de 1.191.364 pesos, las mujeres han quedado atrás con 838.336 pesos, destacando su sobrerrepresentación en sectores de menores ingresos.

Los aumentos interanuales en los ingresos no han logrado cambiar significativamente este panorama desigual. Este año, los ingresos totales subieron un 44,9% en términos nominales, aunque no pudieron traducirse en una mejora en la distribución de la riqueza.