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05/05/2026

Explosión de la destilería: el fiscal pidió que se condene a los cinco imputados

En el hecho murieron tres obreros que se desempeñaban en el turno noche.
La destilería, ubicada en el Parque Industrial de Cutral Co, estalló en septiembre de 2022. Tres empleados murieron en el acto. Foto: archivo.
La destilería, ubicada en el Parque Industrial de Cutral Co, estalló en septiembre de 2022. Tres empleados murieron en el acto. Foto: archivo.

El fiscal Gastón Liotard solicitó que los cinco acusados que llegaron a juicio sean condenados por su responsabilidad en la explosión de la refinería New American Oil (NAO), que provocó la muerte de tres operarios durante la madrugada del 22 de septiembre de 2022.

 

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Pidió que cuatro de ellos sean condenados por “estrago doloso agravado” por la muerte de los obreros. Se trata del jefe de la planta, Guido Torti; el jefe de mantenimiento, Silvio Saibene; la responsable de Seguridad e Higiene, Gimena Brillo; y el auditor externo de la firma, Eduardo Novaro. En cambio, solicitó que la técnica en seguridad e higiene Natalia González sea condenada por estrago culposo (por negligencia o impericia) agravado por el resultado de muerte.

Como resultado de la explosión, murieron tres empleados de la firma que cubrían la guardia de la noche: Víctor Herrera, Gonzalo Molina y Fernando Jara.

El juicio comenzó el 14 de abril y se desarrolla ante un tribunal colegiado integrado por los jueces Federico Sommer, Lisandro Borgonovo y la jueza Alina Macedo Font.

 

Sin protocolos ni controles

El fiscal sostuvo que la planta operaba con “una cultura precaria, sin protocolos ni controles”, y describió múltiples fallas estructurales: ausencia de procedimientos seguros, falta de medición de variables críticas como temperatura y presión, utilización de un tanque no apto para procesos y carencia de válvulas de seguridad. A esto sumó instalaciones eléctricas fuera de norma, deficiencias en el sistema contra incendios y auditorías que consignaban como cumplidas condiciones que no existían.

Liotard remarcó que la elaboración del producto denominado “recon” se realizaba sin parámetros técnicos ni controles adecuados, con indicaciones verbales y proporciones variables, lo que generaba vapores altamente inflamables. En ese contexto, afirmó que la explosión se produjo por la acumulación de esos vapores y su ignición en un sistema eléctrico no apto para áreas explosivas, y descartó la hipótesis de la defensa que atribuía responsabilidad a las víctimas.

“El procedimiento era como manejar a ciegas”, graficó el fiscal al retomar el testimonio de especialistas, y subrayó que nunca se implementaron análisis de riesgo ni protocolos de seguridad básicos. También cuestionó que se intentara responsabilizar a los operarios fallecidos: “No se puede convertir a las víctimas en victimarios”, afirmó.

El fiscal también cuestionó el rol de la auditoría externa y sostuvo que se certificaron condiciones de seguridad inexistentes, lo que permitió que la planta continuara operando pese a los riesgos. “Nada de lo que debía garantizar la seguridad se hizo”, concluyó.